Domingueros Viti

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Despacio, despacio...Vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.

martes, 22 de octubre de 2024

Fornillos a Pinilla de Fermoselle. Meandro del Duero. Zamora

Salida de Fornillos de Fermoselle, dando primero una vuelta por el precioso y cuidado pueblo y sus cortinas, sus casas, sus fuentes...
Seguimos el GR 14 hacia Pinilla. En Pinilla visitamos el bar que llevan una pareja ya mayores y que son un sol! El teléfono del bar es: 980 56 75 13
Nos dirigimos al Mirador del Cura, más abajo sobre unas rocas y unas vistas del Duero y de las tierras cultivadas de olivos y vides portuguesas, comemos.
Salimos de Pinilla por el GR14 hacia Fermoselle, pero desviándonos en la primera pista que encontramos a mano izquierda.
El sendero es sinuoso, con unas vistas que emocionan.
Al llegar a Fornillos, vamos a la Mermeladería Oh Saúco, con la gran Teresa, Paqui, para los amig@s!
Compramos mermeladas, infusiones, licores y Quesos de La Setera.



















* https://siempredepaso.es/un-paseo-por-las-arribes-en-torno-a-pinilla-de-fermoselle-zamora

*  https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/gr-14-la-senda-del-duero-etapa-30-fornillos-de-fermoselle-pinilla-de-fermoselle-5816046

ENTRE JARAS Y ALCORNOQUES

El Camino Natural une las localidades de Fornillos con Pinilla, por las tierras de Fermoselle. El fuerte encajonamiento del río Duero origina importantes cambios morfológicos y causa la aparición de un clima con aspectos térmicos singulares y una vegetación típicamente mediterránea, donde jaras y alcornoques aparecen salpicando el recorrido del camino en los Arribes.

* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/fornillos-de-fermoselle-pinilla-de-fermoselle-circular-92273379

* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/cl-za-sayago-pinilla-de-fermoselle-meandro-del-duero-y-mirador-del-cura-79714481

La ruta discurre en en su primera parte por la etapa 31 del GR 14, La Senda del Duero, entre Pinilla y Fermoselle, para en el km 3,6 retornar a Pinilla por una senda más elevada. Una vez en el pueblo, nos dirigimos al Mirador del Cura y volver al punto de inicio de la ruta.

El itinerario discurre por la parte alta de los arribes, mostrándonos, por una parte el Duero encajonado y formando un precioso meandro y por otra, las laderas cultivadas, la española con números olivos. La grandiosidad del paisaje y los amplios horizontes impresionan por su belleza.

La ruta, por pistas y senderos bien definidos y fáciles de transitar, no presenta ninguna dificultad.

Descripción de la ruta

Iniciamos la ruta en la pequeña localidad de Pinilla de Fermoselle, perteneciente al ayuntamiento de Villar del buey, situada a una altitud de 626 metros sobre el nivel del mar y que cuenta con sólo 61 habitantes, la mayor parte de ellos jubilados.

La senda parte de la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carrasco del siglo XIII, con algunos elementos románicos como la portada y quizás la espadaña, desciende por un callejo entre cortinas, y enlaza con el Camino de los Arrieros que se dirigía hacia Fermoselle.

Al llegar a una bifurcación, la Senda del Duero toma el ramal izquierdo y vadea el Arroyo de los Pilos. La zona es de gran belleza, donde las encinas comparten territorio con y escobas y las jaras que han ocupado el espacio dejado por la vegetación de encinas abrasadas en el gran incendio de hace años. La madera de los enebros ha sido empleada en los Arribes del Duero para la elaboración de cucharas, mangos de cuchillos y castañuelas. Además, con su resina se obtiene la trementina, un aceite vegetal utilizado como disolvente y como componente químico.

El sendero se estrecha y continuamos mientras vamos contemplando el Duero. Unos metros más adelante llegamos a unas peñas desde donde a modo de mirador podemos contemplar el espectacular meandro que ha escavado el Duero a su paso por los Arribes. No podíamos haber encontrado mejor mirador. La vista impresiona.

La vereda desciende hasta el Arroyo de las Gorbias, buscando un paso de grandes piedras para cruzarlo. En el arroyo los restos de un molino y tres piedras de moler. La necesidad de la molienda les obligaba o aprovechar cualquier curso de agua por pequeño que fuese.

De nuevo, el trazado recobra altura y vuelve a recuperar su panorámica de amplios horizontes sobre la vasta penillanura. Numerosos y llamativos trozos de cuarzo afloran a la orilla del camino. No habíamos visto trozos de esa pureza y tamaño en las rutas por Sayago. Junto a ellos laminas de mica. Un vecino del pueblo nos comenta que es frecuente ver geólogos o aficionados a la geología recogiendo muestras de rocas y nos regala una muy llamativa.

Continuamos el camino y nos llaman la atención el aspecto fantasmagórico de las encinas calcinadas. Tras un recodo aparce el Duero el barco que realiza el crucero desde Bemposta.

Tras sobrepasar el km 2 un berrocal de rocas graníticas con tonos rosas y con encinas entre las peñas nos llama la atención.

La senda prosigue siempre con el Duero a nuestra izquierda hasta el km 3,6, donde retornamos al pueblo por una senda más elevada.

En el km 5 junto a una charca se encuentra un bonito puente de lajas que salva el regato de las Gorbias. Unos metros más adelante llegamos a la carretera que desde el cruce con Fornillos llega a Pinilla. La tendremos que seguir durante 800 metros, donde conectamos con la etapa 30 del Gr que desde Fornillos lleva a Pinilla.

En este tramo la senda va descendiendo hasta las cercanías del pueblo, la seguimos mientras disfrutamos del paisaje, rodeados de encinas de gran porte y enebros.

Una vez en el pueblo nos dirigimos hacia el Mirador de la Peña del Cura, un vecino se nos acerca y se ofrece a acompañarnos y nos va aportando datos e información sobre el pueblo. Resulta muy interesante. Lo reconocemos en una de las fotos de los carteles que ilustran el mirador.

En el mirador varios carteles aportan información diversa sobre los arribes, pero la vistas son muy escasas. Hay que seguir más allá, hasta un grupo de rocas, para obtener una buena vista de Duero, pero las vistas del Cañón del Duero poblado de olivos son muy buenas. No en vano toda la región posee una gran tradición olivarera. Nuestro anfitrión nos señala sus olivares y nos cuenta que produce aceite en una almazara de la zona portuguesa. La especial configuración orográfica del arribe lo protege de los rigores del clima de la penillanura. Esto posibilita que el olivo, una especia típicamente mediterránea, prospere aquí. Para conseguir plantar la mayor cantidad de olivos, generaciones de pinilleses han suavizado las abruptas pendientes de los arribanzos construyendo bancales que descienden hasta la orilla del río.

Nosotros nos quedamos en el mirador y iniciamos el regreso al pueblo, donde dimos por terminada la ruta.


* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/gr-14-la-senda-del-duero-etapa-31-pinilla-de-fermoselle-fermoselle-81330994


viernes, 18 de octubre de 2024

Pisa. La Toscana. Italia

 Viaje con el Club de los 60, de la Junta de Castilla y León, a la provincia de La Toscana en Italia, con guía acompañante y unos maravillos@s guí@s locales, profesores de historia y de arte. 8 intensísimos días: 2 noches en Pisa, 2 noches en Siena y 3 en Florencia.

Visitando preciosos pueblos y ciudades medievales: Lucca, San Gimignano, Volterra, Abadia de San Antimo, Arezzo y los bellísimos paisajes de La Toscana.

Monumentos, museos e imponentes edificios de inestimable valor artístico mantienen vivo el recuerdo de Pisa como República Marítima que, durante mucho tiempo, fue la dueña indiscutible del Mediterráneo.

Dinámica y animada por la importante historia que desprenden sus murallas, Pisa nos recuerda inmediatamente a la Torre Inclinada, símbolo de la ciudad y el monumento italiano más conocido del mundo. Junto con la catedral y el baptisterio, la Torre de Pisa forma parte del conjunto de "Milagros" que denominó Gabriele D'Annunzio, de ahí el nombre Piazza dei Miracoli, que define perfectamente el lugar que los alberga. 

Monumentos, museos e impresionantes edificios de un valor artístico inestimable mantienen vivo el recuerdo de Pisa como República Marítima, dueña indiscutible del Mediterráneo.

Como sugiere su título florentino de Reina de los Estudios, Pisa no solo es una de las ciudades de arte más queridas de Italia, sino que sigue siendo una ciudad joven, bulliciosa y animada donde se funden pasado y presente.

La historia de Pisa combina siglos de esplendor cultural y económico, con periodos de dominación asfixiante, degradación y abandono. Algunos historiadores creen que tiene un antiguo origen griego, mientras que otros creen que es etrusco. Lo importante es que la Pisa medieval vivió su primer periodo de esplendor económico, político y artístico. Entre los siglos XI y XII, la ciudad vivió grandes descubrimientos científicos y conquistas territoriales, con la construcción de edificios espléndidos como la Piazza dei Miracoli, el Duomo y la Piazza dei Cavalieri.

Cabe destacar el periodo en que Pisa fue República Marítima: gracias al comercio nacional e internacional, se convirtió en una potencia naval del Mediterráneo. Con su éxito en la Primera Cruzada, estableció lazos fructíferos con Oriente Medio, importando materiales valiosos y tejidos raros. El dominio político de Pisa declinó tras la batalla de Meloria contra Génova en 1284, con el colapso de varias actividades comerciales importantes.

En los años siguientes, estuvo sometida al dominio de los señoríos de Uguccione della Faggiola, de la familia de la Gherardesca (entre los que destaca Ugolino della Gherardesca), de la familia Gambacorta y la Visconti de Milán, hasta ser conquistada por Florencia en 1406: los Medici aseguraron a Pisa un periodo de recuperación que le proporcionó importantes obras artísticas.

En 1800, fue Napoleón quien hizo una importante contribución a la ciudad, fundando la famosa Universidad de Pisa, la Scuola Normale Superiore. En 1860, Pisa se unió al Reino de Italia.

Empieza con el símbolo de Pisa, la Torre de Pisa. Se encuentra en la Piazza del Duomo y su característica inclinación se debe al hundimiento del terreno en las primeras fases de construcción (entre los siglos XII y XIV). Los pisos superiores se construyeron inclinados en sentido contrario a la pendiente para intentar enderezarla.

Siguiendo con los tesoros de Pisa: La Piazza dei Miracoli merece algo más que un paseo fugaz. Grandiosa y monumental, alberga el Duomo, el Baptisterio, la Torre Inclinada y el Cementerio Monumental de Pisa, una concentración de belleza que recuerda el poder económico de la República Marítima.

Por último, los lugares de culto: el Baptisterio de Pisa, el más grande del mundo, merece ser admirado con la boca abierta. Su construcción, iniciada en 1153, es obra del arquitecto Diotisalvi, aunque algunas de las numerosas y espléndidas esculturas de la fachada son de Nicola Pisano y su hijo Giovanni.

Además de admirar su historia en el patrimonio artístico y arquitectónico, visitar la ciudad toscana es la oportunidad perfecta para entretener a toda la familia.

El primer consejo es visitar el Jardín Botánico: fundado en 1543 por Luca Ghini, naturalista y médico, es el primer jardín botánico universitario del mundo. Dejará con la boca abierta a grandes y pequeños gracias a su variedad de plantas de los cinco continentes: desde las aromáticas de la maquia mediterránea, hasta las carnosas de los desiertos africanos y americanos, pasando por las especies de las marismas toscanas. Una inmersión de 360 grados en la naturaleza.

Es imposible visitar la ciudad sin subir a la Torre de Pisa y disfrutar de una vista inigualable de la Piazza dei Miracoli: ¡una experiencia inolvidable!

Un paseo por Viale delle Piagge atraerá a caminantes incansables, ciclistas y a quien busque un poco de relax: es una larga calle arbolada en la orilla derecha del río Arno, entre el Ponte delle Bocchette y el Ponte della Vittoria, flanqueada por un carril bici y un parque urbano.



































































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