Domingueros Viti

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Despacio, despacio...Vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.

martes, 6 de octubre de 2026

Freixo da Espada a Cinta. La Congida. Portugal


Desayunaremos en Freixo da Espada a Cinta. Visitaremos 2 museos. Haremos una vuelta por la zona antigua de Freixo y vamos a comer al restaurante Zona Verde:( https://www.facebook.com/zona.verde.33)

Mais um ano em que o Restaurante Zona Verde é congratulado como o melhor restaurante em Freixo de Espada à Cinta pela plataforma Guru. 




Para después realizar esta preciosa ruta

* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/congida-170729498

* https://duriusaquae.com/da-congida-la-playa-de-los-arribanzos/

Hoy escogimos para caminar una ruta playera. Si, como suena. La «praia fluvial da Congida«; una playa con bandera azul en el Douro. Un lugar paradisíaco en las costas del embalse de Saucelle, entre los arribanzos y a refugio de los vientos.

Justo en la playa, casi vacía, comenzamos nuestro paseo. Un pequeño barco se ponía a punto a la espera de sus excursionistas, y algunos pescadores echaban una mañana, que no podía ser más serena junto al río.


Caminamos entre naranjos, almendros y entre campos rebosantes de flores, no en balde estamos en Mayo. Cuando el camino junto al rio se acaba preguntamos a una paseante si era posible subir por un estrecho camino remontando las laderas. Nos mira sorprendida y nos responde en español que nunca lo ha hecho y no sabe… pero, que en todo caso, cuidado con las cobras, no hacen nada pero asustan un poco.

Se refiere a las culebras y lo tenemos en cuenta, la hierba ha crecido y la temperatura es alta; es su momento de tomar el sol.

Subimos despacio, zigzagueando entre los escarpes. A medida que nos elevamos las vistas se hacen amplias y hermosas. Aparecen las viñas cuidadosamente ordenadas en sus bancales imposibles de pizarra partida. Las aves, como las plantas están pletóricas y bueno, “la cobra” no aparece, mejor. Lo que si que aparece con el calor, agarrándose a nuestro sudor, es una molesta nube de moscas que tenemos que espantar con abanicos de escoba.

Tras la trepada llegamos a Freixo de Espada à Cinta, curioseamos la iglesia del antiguo convento de San Felipe Neri y nos adentramos entre sus viejas callejas adoquinadas hasta tomar la carretera que baja a la playa acortando entre algunos caminos. Estas Terras do Douro, como las del Duero, padecen de falta de gentes y, a las que quedan, les sobra edad.

Bajamos junto al arroyo de la Congida cuyo valle da nombre al paraje de la playa. Un auténtico roto en los arribanzos bien aprovechado por los campesinos. Ahora los huertos de naranjos y olivos prevalecen, las albercas llenas distribuyen las aguas y algún tractor con orugas en lugar de ruedas cultiva en los bancales donde aún se mantienen en pie algunos palomares que serán utilizados para otros menesteres.


De nuevo llegamos a la playa, y la recorremos entretenidos. El embalse esta lleno, bien lleno. Los álamos y sauces en la ribera remojan su tronco en el agua, hay cabañas y algunas caravanas que ya no se mueven. También barcas. Una imitación de rabelo permanece amarrado en estado de abandono.

La playa presume de bandera azul y lo merece. Zonas deportivas y de juegos, praderas limpias, duchas y servicios abiertos. Hay chiringuito y aparcamiento y hasta una piscina flotante que garantiza la seguridad para los más tímidos.

Un poco de historia

* https://viveportugalweb.com/que-ver-y-hacer-en-freixo-de-espada-a-cinta-guia-viaje/

Sus campos de almendros, naranjos, vides y olivos a orillas del Duero parecen trasladarnos al Mediterráneo. Pero no, estamos en Portugal, en la frontera con Salamanca. Freixo de Espada à Cinta es una despensa de productos de calidad, pero también una localidad repleta de historia donde revivir tiempos de castillos, caballeros y doncellas

No sabemos si es porque su fundador, un hidalgo español, se apodaba Feijao y sus armas eran un fresno y una espada. O porque un guerrero visigodo llamado Espadacinta se acostó a la sombra de un fresno de esta villa para descansar. Sea de una forma de otra, lo cierto es que tres conceptos aparentemente desligados entre sí conforman el nombre de esta localidad fronteriza que bien podría estar enclavada en el Mediterráneo español. Freixo de Espada à Cinta surge como un regalo a orillas del Duero y rodada de almendros, viñedos, naranjos y olivos. Un microclima más propio de otros lares la convierte en una auténtica despensa de la zona en lo que se refiere a cítricos, vino y aceite, además de los productos de la huerta. Pero no solo vamos a hablar de comida. Freixo de Espada à Cinta es mucho más. Solo hay que viajar en el tiempo para darnos cuenta de la importancia que ha tenido en la historia de Portugal. Conquistada por los leoneses primero y asediada por los castellanos después, Freixo se forjó una leyenda de guerrera y resistente. Por eso los primeros reyes de Portugal le fueron brindando un poder que se reflejó en su muralla que ya no existe y en un castillo del que queda una torre octogonal única en el país vecino.

No está de camino a ninguna parte y eso la mantiene al margen del siempre maléfico turismo de masas. Freixo de Espada à Cinta posee un casco histórico coqueto que se puede recorrer en un par de horas entre una comida en uno de sus restaurantes y una visita para desconectar a la ribera del río. Durante ese paseo podremos tener una idea aproximada de la relevancia que tuvo en el pasado y también admirar lo mucho y bien que se está trabajando en la actualidad para que el visitante tenga atractivos suficientes para quedarse y volver.


Torre do Galo

También conocida como Torre do Relógio por contar con un reloj en su parte superior. Se trata de un torreón heptagonal único vestigio del castillo medieval con el que contó Freixo. La primera referencia de la fortaleza data del reinado de Sancho II de Portugal, a mediados del siglo XIII. La importancia de Freixo de Espada à Cinta para defender la frontera lusa de los ataques castellanos obligaba a tener un castillo en perfecto estado y por este motivo se fue reparando y ampliando con el paso del tiempo. En una de esas modificaciones se levantó la Torre do Galo, símbolo de la localidad y el único resto conservado del castillo.

Cuando la frontera dejó de ser un punto caliente y no había peligro de invasiones ni de refriegas, Freixo fue perdiendo su papel capital y su castillo, también. La fantástica torre heptagonal se pervirtió con la construcción de un campanario y un reloj en su parte superior. Y lo que fue el recinto del castillo es ahora el cementerio de la localidad. Hoy en día es su símbolo y una perfecta atalaya desde la que contemplar una panorámica completa de Freixo y de su entorno repleto de campos de cultivo y huertas.

Iglesia de San Miguel

Junto a la Torre do Galo se levanta la iglesia de San Miguel de Freixo de Espada à Cinta. Sobria en su exterior, pero con una belleza indudable una vez que traspasamos sus puertas. Es de estilo manuelino, cuenta con tres naves y destaca la decoración de su presbiterio con diversas pinturas de la vida de Jesús atribuidas al genial Grão Vasco y a sus discípulos. Está considerada una de las iglesias más bellas de Portugal e incluso se la califica como un Monasterio de los Jerónimos de Lisboa en miniatura. A pocos metros de la iglesia de San Miguel, pasa desapercibida la de la Misericordia que destaca por su estrecha y alta nave.

Convento de San Felipe Neri

Nada más llegar a Freixo de Espada à Cinta nos recibe el convento e iglesia de San Felipe Neri. Está inacabado como podemos apreciar en una de sus alas. Comenzó a construirse en 1673 cuando los hermanos de la Orden del Oratorio llegaron a esta localidad y decidieron levantar este convento bajo la advocación de San Felipe Neri. En aquel momento era el segundo de toda Portugal que se dedicaba al santo. Su estado de conservación no es el adecuado, pero no cabe duda de que es imposible no pararse ante su imponente fachada.

Una de las grandezas de Portugal es que en localidades pequeñas te puedes encontrar museos de lo más interesante y sorprendente. Ocurre en Miranda do Douro con el Museo da Terra de Miranda, y también en Freixo de Espada à Cinta con el Museo de la Seda y el Territorio. Se inauguró en 2015 después de tomar el relevo del Museo del Territorio y la Memoria y se incluyó una colección asociada con la seda que tanto llama la atención. No olvidemos que Freixo es el único reducto de la península ibérica donde el trabajo de la seda sigue siendo totalmente artesanal. En este renovado espacio museístico podemos ver el proceso de extracción de la seda desde que se produce la metamorfosis del gusano en mariposa, hasta su posterior tratamiento, elaboración de las piezas en los telares y el resultado final en forma de prendas como pañuelos. Normalmente cuando hablamos de esta fibra nuestra mente se va a Asia y al mundo islámico, pero la tradición que existe en Freixo está muy arraigada y sigue plenamente vigente. El museo también recoge una amplia colección arqueológica, geológica y etnográfica que repasa la historia de esta población.


Playa de La Congida


Freixo de Espada à Cinta puede presumir de contar con una de las mejores playas fluviales de toda Portugal. Está a cuatro kilómetros del casco urbano, a orillas del río Duero y rodeada de un paisaje mediterráneo de almendros, naranjos, vides y olivos. La Congida es una playa perfectamente equipada con todo tipo de servicios: socorrista, zona de césped y sombras, baños, vestuarios, duchas, juegos infantiles, bar… Su ocupación no suele ser muy elevada y la calidad del agua es extraordinaria.

En la playa de La Congida se encuentra el muelle del barco que realiza pequeños paseos por las Arribes del Duero y que también hace parada en la localidad salmantina de Vilvestre. En este enlace puedes consultar los precios y horarios.


jueves, 17 de septiembre de 2026

Lugo. Viveiro. Galicia. España

 Con La Facendera. 

Bonitas rutas por acantilados, con vistas maravillosas del mar, en inmejorable compañía.

Gracias a Santos Cordovilla, que se ha currado las rutas con mucho amor y mimo.

1- Cabo de Estaca de Bares. El punto más al norte de España. Puerto de Bares. Mirador del Semáforo de Bares. Faro de Estaca de Bares 

2- Portocelo. Monte Castelo. Faro de Rocadoira. Playa de Esteiro.


* https://www.lafacendera.es/2026/07/05/galicia-2/


Ruta: Mirador del Semáforo y Faro de Estaca de Bares

sábado, 12 de septiembre

Nos vamos a uno de los lugares más especiales de toda la península: el Cabo de Estaca de Bares, el punto más al norte de España, donde simbólicamente se encuentran el océano Atlántico y el mar Cantábrico.

Una ruta corta pero espectacular, donde caminaremos entre acantilados salvajes, viento atlántico y horizontes infinitos, naturaleza, historia marítima y paisajes de primer nivel.

Partiremos desde el Puerto de Bares, un pequeño enclave pesquero que conserva toda la esencia de la Galicia más auténtica.

Si comenzamos en el Puerto de Bares, iniciaremos una subida progresiva entre eucaliptus y matorral atlántico hasta alcanzar uno de los puntos clave de la ruta:

– Mirador del Semáforo de Bares. Un antiguo puesto de señales marítimas convertido en un balcón natural sobre el océano.

– Seguiremos hacia el gran protagonista del día: el Faro de Estaca de Bares. Construido en 1850, sigue guiando a los barcos en una de las zonas más peligrosas del litoral gallego.

– Todo el recorrido está acompañado por vistas abiertas al mar, acantilados y naturaleza salvaje.

Ficha técnica

Tipo de ruta: circular

Distancia: 9 kilómetros.

Desnivel positivo/negativo: 323 metros.

Altitud mínima: 1 metro.

Altitud máxima: 212 metros.

Tiempo total estimado: 3 a 4 horas

Dificultad: fácil-moderada.

Paisaje y entorno

Nos movemos por un entorno único: acantilados de hasta 100–200 metros, brezales atlánticos y praderas verdes, ensenadas y playas salvajes, vistas abiertas al infinito y un paisaje comparable a las costas más espectaculares de Europa.

Naturaleza

Éste es uno de los mejores puntos de Europa para observar aves marinas: alcatraces, pardelas, págalos, gaviotas y cormoranes. Con suerte, incluso se pueden ver delfines o cetáceos.

Historia y curiosidades

Puerto de Bares: de posible origen prerromano o fenicio.

Semáforo de Bares: estación de señales del siglo XIX.

Faro de Estaca de Bares: en funcionamiento desde 1850.

Restos militares del siglo XX en la zona.

Condiciones

Se trata de una ruta entre fácil y moderada, pero con algunos puntos a tener en cuenta: las subidas suaves hacia el semáforo, es una zona muy expuesta al viento y tramos cercanos a acantilados, por lo que resulta ideal para senderistas habituales.

Conclusión

Aunque se trata de una ruta corta es intensa y perfecta para disfrutar en grupo de la naturaleza salvaje, la sensación de libertad y el paisaje. Será inolvidable la contemplación de todos y cada uno de los hitos que alcanzaremos: el Mirador del Semáforo, el Faro de Estaca de Bares, los acantilados y el paisaje atlántico, así como la observación de aves y el ambiente marinero en el puerto.


Ruta: Portocelo – Monte Castelo – Faro de Roncadoira – Playa de Esteiro

domingo, 13 de septiembre

La ruta de nuestro segundo día caminando será lineal por la costa lucense de A Mariña la cual combina subida de entidad, acantilados espectaculares y final perfecto junto al mar.

Partimos desde Portocelo, iniciando una subida progresiva pero exigente hacia Monte Castelo, el primer gran esfuerzo de la jornada. Desde esta zona elevada comienzan a abrirse las vistas sobre la costa,

anticipando lo que vendrá después.

Continuamos hacia el Faro de Roncadoira, uno de los grandes miradores naturales del norte gallego. Situado sobre acantilados de unos 80 metros, ofrece panorámicas impresionantes de la Ría de Viveiro, la Estaca de Bares y la Isla Coelleira.

Tras disfrutar de esas vistas descenderemos hacia la Playa de Esteiro, donde realizaremos la parada para comer, en un entorno mucho más amable pero igualmente espectacular.

Una ruta muy completa -subida, mar, acantilados y playa- cuyos puntos clave serían:

– Monte Castelo. Primer gran esfuerzo. Zona elevada con buenas vistas sobre la costa.

– Faro de Roncadoira. Un mirador espectacular sobre acantilados que será el principal hito de la jornada.

– Playa de Esteiro. Zona para el descanso y la comida, el contraste perfecto tras el terreno duro.

– Tramo costero. Senderos con vistas constantes al mar y sensación de naturaleza salvaje.

Ficha técnica

Tipo de ruta: lineal

Distancia: 10,41 kilómetros.

Desnivel positivo: +520 metros.

Desnivel negativo: -450 metros.

Tiempo total con paradas: 4:45 a 5:30 horas

Dificultad: moderada debido a la subida exigente a Monte Castelo, los continuos desniveles, el terreno irregular y la exposición al viento. Por tanto, no es un paseo y requiere costumbre de caminar.

Paisaje y entorno

Admiraremos la grandiosidad de acantilados de 80 y 100 metros de altos en una costa muy recortada y expuesta al mar.

Naturaleza

Observamos, a poca suerte que tengamos, alcatraces, pardelas, cormoranes e, incluso, cetáceos en días claros. Y nos encontraremos con la vegetación atlántica propia de esta zona como el brezo y el tojo.

Historia y curiosidades

Faro de Roncadoira: inaugurado en 1984 y con un alcance de 21 millas náuticas, es un punto clave en la navegación entre San Cibrao y Estaca de Bares.

Isla Coelleira: con más de 15.000 nidos de aves y un histórico faro que data de 1864.

Conclusión

Esta ruta es muy completa y variada: con una subida exigente, tramos salvajes de costa, miradores espectaculares y un final en la playa. Sin ser larga se hacen notar en las piernas.


* https://experienciamitesoro.com/sitios-de-inter%C3%A9s

* https://www.viajeroscallejeros.com/que-ver-en-viveiro/

Viveiro, situado en una posición privilegiada, en plenas Rías Altas gallegas, en la provincia de Lugo, es un destino ideal para disfrutar del mar, la naturaleza, la historia y la gastronomía.

Capital de la comarca de la Mariña Occidental, esta elegante villa costera con más de 900 años de historia, conserva un interesante legado medieval en su precioso centro histórico que lo convierten una parada obligada si recorres el norte de Galicia.

Aunque un día es suficiente para visitar todos los puntos de interés de Viveiro, también puedes utilizarla como base, alojándote en alguno de sus hoteles con más encanto, y hacer excursiones a alguna de las joyas de Galicia como el Banco de Loiba o Fucinho do Porco, que estamos seguros, serán planes inolvidables.

2. Playa de Covas

Después de cruzar el puente puedes seguir por la Avenida Martín Ledesma, bordeando la Ría, desde donde tendrás unas fantásticas vistas de las fachadas de galerías reflejándose en el agua, hasta llegar a la Playa de Covas, una de las mejores playas que ver en Viveiro.

Esta playa de media luna y arena dorada, es perfecta para pasar un día en familia al contar con todos los servicios y estar resguardada del fuerte oleaje del Cantábrico.

Una de sus características principales y que puedes apreciar con más facilidad cuando la marea está baja, son unas formaciones rocosas conocidas como «Os Castelos» y el monumento en homenaje al naufragio de la fragata Santa María Magdalena, en 1810. Alguno de los cañones de este barco se pueden ver en una zona ajardinada del paseo marítimo de Viveiro.

* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/estaca-de-bares-76883622

No te vayas sin acercarte al faro de Estaca de Bares, uno de los puntos más emblemáticos del norte de España. Dedica también unos minutos al **Porto de Bares**, donde el paisaje cambia completamente: aguas más tranquilas, colores más claros y un ambiente mucho más recogido. Si tienes tiempo, hay pequeños desvíos y caminos que permiten explorar mejor la zona. Uno de esos lugares menos evidentes es **O Semáforo de Bares**, un antiguo punto de vigilancia con vistas espectaculares que muchos visitantes pasan por alto.

* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/camino-natural-ruta-del-cantabrico-e-6-viveiro-o-vicedo-galicia-06-2019-43291794

* https://www.senderosgr.es/es/camino-natural-de-la-ruta-del-cantabrico/