Domingueros Viti

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Despacio, despacio...Vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.

jueves, 11 de febrero de 2021

Cascadas de los Cachones de la Diabla y del Berrido en Sobradillo. Salamanca

Ruta circular de unos 15/16 kms.

* http://senderismovistahermosa.blogspot.com/2013/02/los-cachones-de-la-diabla-y-el-berrido.html

* https://www.terranostrum.es/senderismo/ruta-de-los-castros-camino-del-morgaez-y-la-diabla

Cachón de la Diabla





CAMINO DEL MORGÁEZ Y LA DIABLA - SENDERISMO SALAMANCA

El Río Morgáez movió varios molinos. Es un río típico de la zona de la sarda, valioso por su fauna autóctona de peces.

Modesto y cantarín, el río Morgáez, llamado antiguamente Morgado, era muy molinero, y en el paraje de La Diabla enseña uno de sus molinos y su primeras arribes, que más abajo suenan en el Cachón del Berrido.

Salimos de Sobradillo junto al torreón por una calle que toma dirección Norte. Pasamos junto a una fuente con fábrica de granito, tras cruzar un pequeño regato.

Luego bajamos más hacia La Vega de Morgáez, junto a encinas centenarias, con vistas a esta valle emboscado que más abajo forma sus propias arribes.

Varias callejas nos llevan a la izquierda hasta la orilla del Morgáez, que seguimos por un sendero que lo acompaña en su trayecto y que nos lleva hasta el Molino de la Diabla, tras saltar una valla y atravesar una parcela privada.

Apenas 100 metros aguas abajo del molino se esconde la Cascada de La Diabla. Aunque el caudal del Morgáez es muy modesto, podemos aprovechar las épocas de ríos llenos para visitar este rincón mágico.

Se cuenta en Sobradillo que el nombre del lugar viene de una loba experta que criaba por allí.

* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/ruta-sobradillo-cachon-del-berrido-la-diabla-2057251

* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/cachon-de-la-diabla-y-el-berrido-salamanca-4078113

A caballo entre los términos municipales de Sobradillo e Hinojosa del Duero, el río Morgáez, de apariencia discreta y serena, forma en períodos estacionales de transición hacia la primavera, dos espectaculares saltos de agua que por estas tierras se denominan cachones. Conocidos con el nombre de la Diabla y el Berrido, muestran al visitante una de las mejores y posiblemente más desconocidas estampas del Parque Natural Arribes del Duero en la provincia salmantina, donde el agua cobra especial protagonismo y ha horadado a lo largo de los siglos la dura roca granítica abriéndose paso a través de la formación de múltiples saltos, hacia el río Águeda y las cercanas tierras de Portugal.


Cachon del Berrido


* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/el-cachon-de-la-diabla-de-sobradillo-65482028

Según la RAE, (Real Academia Española), la palabra cachón tiene varias acepciones. Una de ellas, hace referencia a un “chorro de agua que cae de poca altura y rompe formando espuma”. En nuestro caso, aunque así es el nombre que recibe el accidente geográfico que vamos a visitar, diremos que nuestro cachón tiene una altura considerable como podréis apreciar en las fotos.
Nuestra ruta comienza en Sobradillo, un precioso pueblo salmantino de la Comarca del Abadengo. Partimos de la Torre del Homenaje de lo que fuera el Castillo de Sobradillo del s. XV; una preciosa construcción militar que únicamente conserva esta parte. Visible en varios kilómetros a la redonda.
Desde la Torre del Homenaje, tomamos la calle Plaza Castillo en dirección NE y a unos 200 m. donde se cruza con la Calle de Laja Majadera, giraremos en dirección Oeste siguiendo una pista en muy buen estado. A ambos lados veremos vallas de piedra perfectamente mantenidas y realizadas a mano, sin argamasa; son las famosas “cortinas de piedra” típicas de esta comarca.
Seguimos la pista hasta llegar a la zona conocida como “La Montera” donde dejaremos la pista principal para adentrarnos en un camino más agreste que pronto se transformará en una senda y nos va llevar al Río Morgáez donde nos aguarda un bonito “Pasil”. Un puente de piedra hecho de granito que ha servido durante muchos años para atravesar el río por esta zona.
Después de contemplar esta obra arquitectónica popular, hecha con mucho ingenio, esfuerzo y sin utilizar ningún sistema de sellamiento entre las grandes moles de roca, volvemos y nos vamos a acercar de nuevo al Morgáez para visitar un pequeño salto de agua. Continuaremos a buscar la pista principal que traíamos desde el comienzo de la ruta y continuamos a buscar el paraje conocido como el Cachón del Berrido. En esa zona nuestra pista se encontrará con otra y tomaremos dirección Este. En pocos metros, abandonaremos la pista y nos adentraremos en una senda que pasando parcelas de ganado ira en descenso pronunciado a buscar el Cachón de la Diabla. En esta zona la senda se pierde continuamente y el descenso es muy pronunciado y aunque no vemos la catarata aún, escuchamos el estruendo del agua al caer.
En poco tiempo y después de llevar realizados unos ocho kilómetros hasta el momento, se aparecerá ante nosotros al impresionante catarata. Hemos tenido suerte y venía con muchísima agua. Un placer encontrarte con este entorno. Un valle profundo y sinuoso se encuentra a nuestros pies.
Comenzamos nuestro viaje de vuelta por una senda muy poco marcada y que requiere de precaución porque el terreno está completamente calado por estos lares. Pegados a la margen izquierda del Río Morgáez vamos subiendo río arriba por una pequeña senda, sorteando cortinas de piedras, arroyos y pequeños grupúsculos de rocas. Esta es la parte de la ruta más bonita pero también la más complicada. Salirse de la senda implica meterse en zonas poco transitables. Es por ello que si en algún momento nos desviamos de la senda utilicemos el GPS par poder volver a encontrarla de lo contrario podríamos meternos por sitios donde la vegetación y el relieve nos impiden seguir.
La senda que llevamos poco a poco va ascendiendo y se llega al punto de paso que hemos denominado desvío que coincide con la pista que traíamos al principio. Desde ese punto de paso a unos trescientos metros nos hemos desviado de nuevo en dirección NE para ir a buscar de nuevo el Río Morgáez para visitar las ruinas de un antiguo Molino de Agua. Un bonito paraje y una construcción que bien merece una parada. Desde este punto volvemos por nuestros pasos y nos dirigimos de nuevo al comienzo de la ruta.
Que disfrutéis de la ruta como nosotros lo hemos hecho.




* https://salamancartvaldia.es/not/258733/sobradillo-caminos-del-agua/


























lunes, 11 de enero de 2021

Caminar cura el cerebro

 * https://www.lavanguardia.com/cultura/20210111/6173887/caminar-cura-cerebro-shane-o-mara-elogio-del-caminar.html

Por qué caminar nos cura el cerebro

PARA ABRIR BOCA

El neurocientífico Shane O'Mara desarrolla nuevos estudios sobre cómo caminamos y como ese movimiento nos afecta. Una selección de sus pensamientos, extraídos de "Elogio del caminar" (Anagrama)

Los efectos de un paseo relajado durante horas por el bosque producen una mejora en el bienestar psicológico y, también, de algunos aspectos fisiológicos

Los efectos de un paseo relajado durante horas por el bosque producen una mejora en el bienestar psicológico y, también, de algunos aspectos fisiológicos Getty Images/Westend61

Por qué caminar nos cura el cerebro

NÚRIA ESCUR


11/01/2021 07:05

Henry David Thoreau nos invitó hace años, en “Caminar” a desandar lo andado y disfrutar de las virtudes espirituales del movimiento. Construyó una cabaña en los bosques (donde se retiró a vivir durante dos años) y nos regaló obras como “Walden” y “Desobediencia civil”.

Ahora, el neurocientífico Shane O’Mara analiza en “Elogio del caminar” (Anagrama) los beneficios del paseo desde una perspectiva neurofisiológica.

Caminar a diario mantiene la capacidad cognitiva del cerebro, el sistema nervioso y los músculos, regenera los órganos. Retrasa la demencia y elimina el estrés.

Y todos esos efectos positivos tienen una base científica.


Henry David Thoreau, que vivió dos años apartado en una cabaña situada en el bosque, ya ensalzó las virtudes del caminar  Otras Fuentes

Para los antropólogos fue empezar a caminar erguidos lo que nos hizo humanos. Este libro se sirve de rigurosos estudios científicos para lanzar una propuesta contra el sedentarismo de las sociedades occidentales.

Shane O’Mara, profesor de Investigación Experimental sobre el cerebro en el Trinity College de la Universidad de Dublín, regala reflexiones en cada párrafo.

Caminar en compañía

“Caminar en grupo es una asombrosa proeza de coordinación móvil de cuerpo y cerebro. Requiere que sincronicemos unos con otros, lo que nos permite mantener un objetivo conductual común durante un período de tiempo(….) Implica la acción coordinada y simultánea de múltiples regiones cerebrales para controlar la propia trayectoria y la de los otros. Es una tarea difícil, tanto que los robots aún no son capaces de hacerlo”.

Una mañana de domingo, paseando por el litoral marítimo de Barcelona. Xavier Cervera

El arte de roncar

“Caminar ayuda a dormir. Algunos sueñan como abejas enfurecidas, algo así como “ZZ-ZZZ-ZZZZ-ZZ-ZZ” (en Internet hay muchas grabaciones disponibles), mientras que otros recuerdan a una abeja moribunda, algo parecido a “zzzZZZZZZZZZZzzz”. Escuchar esta charla neuronal es aleccionador y sorprendente. Sabes que estás oyendo a una célula cerebral situada cerca del extremo del electrodo que está conversando con su vecinas. Escuchas algo que normalmente es inaccesible en medio del oscuro silencio del cerebro”

Caminar por la ciudad

“El psicólogo Leon James describió como “furia andante” como la irritación que ataca a algunos seres humanos cuando caminan por las calles de una ciudad. Los que obstaculizan el libre avance de otros muestran una furia peatonal pasivo-agresiva. Y los que ven su paso obstaculizado sienten una furia activa que les hace circular con intolerancia y desaprobación (…) La vida social solo es posible porque inhibimos constantemente nuestros impulsos más malignos”.

El modo creativo, caminar de los artistas

“El filósofo Friedrich Nietzsche llegó a decir que solo tienen valor los pensamientos que nos vienen andando. Kierkegaard escribía ‘Cada día me acerco al bienestar y me alejo de la enfermedad, andando. Andando me he encaminado a mis mejores pensamientos y no conozco ningún pensamiento tan pesado que uno no pueda alejarse de él, simplemente andando’ (…) La postura erguida produce cambios inmediato en la presión arterial. Si estás de pie necesitas más oxígeno. El cuerpo experimenta una serie de rápidas microdecisiones aunque sólo estés dando una vuelta por el despacho”.



Friedrich Nietzsche en una fotografía de 1882. Afirmaba que sus mejores ideas siempre le llegaban durante un paseo. Terceros

Caminar y la política, caminar con otros

“Los manifestantes pro derechos civiles realizaron varias marchas en Irlanda del Norte a finales de los sesenta, en lo que se consideró un desafío al Parlamento de Stormont. En 1969 en una marcha trascendental que pretendía dirigirse de Belfast a Derry, los manifestantes fueron atacados al llegar al puente de Burntollet. Un historiador lo llamó “la chispa que encendió el fuego de la pradera”. Encendió un conflicto que duró tres décadas y se cobró 4.000 vidas. Dejó cicatrices que aún no se han curado. Si se hubiera dado vía libre a la manifestación la historia de Irlanda del Norte podría haber sido distinta. Algo que nunca sabremos.”

Si no hubieran impedido la marcha que iba de Belfast a Derry tal vez la historia de Irlanda del Norte sería otra

El autor de "Elogio del caminar" fue director del Trinity College Institute of Neuroscience, uno de los centros punteros sobre la materia en Europa. Shane O’Mara coincide con lo que escribía John Steinbeck: “es experiencia común que un problema que por la noche resulta difícil se resuelva por la mañana después de que el Comité del sueño haya trabajado en él”.

viernes, 4 de diciembre de 2020

Maillo Convento. Casa Baja. Peña de Francia

*  https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/sierra-de-francia-de-el-maillo-a-la-pena-de-francia-por-la-senda-de-los-frailes-20061003



Empezamos la ruta en el aparcamiento del área recreativa la Hoya de El Maillo, en la carretera que va a La Alberca-Peña de Francia. Allí mismo empiezan las señalizaciones, del sendero PR-SA 7 (marcas blanca y amarilla). Caminamos en paralelo a la carretera hasta las ruinas de la Casa Baja, convento residencia de invierno de los frailes de la Peña.

Bajo un bosque de robles y pinos cruzamos una pista y llegamos a un cortafuegos, incómodo y duro, que se ha tragado el antiguo camino en un buen trecho y que nos obliga a ascender por una cuesta muy pronunciada. Al terminar el cortafuegos nos encontramos con una caseta refugio recién construida a los pies de un gran canchal de cuarcitas fragmentadas por la erosión. Siguiendo las señales giramos a la izquierda para enfilar el sendero que nos llevará hasta la Peña. El primer tramo, a la sombra de un robledal con algunos ejemplares de buen porte, es de una fuerte pendiente, con firme irregular de piedras sueltas que no facilitan la marcha

En los primeros claros del bosque la senda nos da un respiro y la subida es mas llevadera. En este tramo podemos contemplar ya el paisaje de extensos bosques de robles y pinos, y la penillanura salmantina hasta la capital. Al doblar la primera curva a la derecha aparece ante nuestra vista el imponente promontorio de la Peña de Francia. El camino sube por la ladera formada por canchales con pedruscos sueltos y matorral.

Por los restos de alguna alcantarilla de sillares y lanchas de cuarcitas y pizarras podemos adivinar que la Senda de los Frailes fue una obra de ingeniería muy bien construida y conservada a lo largo de los siglos. Actualmente ha desaparecido el firme empedrado en casi toda su longitud.

Casi al final de la subida nos encontramos con un mirador natural formado por enormes bloques de cuarcita en el que merece la pena detenerse para descansar y contemplar el paisaje. Desde aquí llegamos al cruce de la carretera. El camino más corto hasta cumbre es el sendero que sigue escalando las alturas de la Peña, pero está en muy mal estado. La alternativa puede ser continuar por la carretera y aprovechar el sendero (GR 10) que viene de La Alberca, enlazando con el camino del Viacrucis que nos dejará muy cerca del repetidor.

Estamos en lo alto de la Peña de Francia (1723 m) donde podemos reponer fuerzas, visitar la Iglesia de la Virgen, el bar de la hospedería, si estuviera o estuviese abierto, y disfrutar de unas increíbles vistas del Parque Natural de las Batuecas, los pueblos de la Sierra, la Sierra de Béjar y Gredos, Hurdes , la Sierra de Gata y, en días de cielo limpio, la Sierra de La Estrella. Por el norte se extiende la penillanura salmantina y hacia el oeste el valle del Agadón, la fosa de Ciudad Rodrigo y los pueblos de El Rebollar.

La bajada la realizamos por el sendero empinado y peligroso, coincidiendo con el GR 10 que baja a Monsagro y que dejamos a la izquierda. Cruzamos la carretera y paramos a beber y reponer agua en la Fuente Buitrera. Otra vez la carretera y bajamos ya por el mismo camino de subida, con cuidado porque hay muchas piedras sueltas y hay que utilizar las rodillas para frenar con seguridad, hasta el canchal y el refugio nuevecito. Cortafuegos cuesta abajo, camino, pista y llegamos a la carretera junto a la Casa Baja. Se puede seguir por la carretera hasta el aparcamiento del área recreativa La Hoya.


Regreso alternativo: un poco más abajo del último cruce de la carretera, en el llano del que salen las rutas a la Hastiala, hay un desvío a la izquierda, junto al poste de madera, por un camino difuso al principio, que sube por el collado de Peña Cabra hacia el Pico del Robledo que queda a la derecha. Durante un buen trecho hay que prestar atención para no perder el sendero hasta una pista forestal que zigzaguea por los pinares. Siguiendo un laberinto de caminos y pistas se llega a El Maíllo por las Eras.

* https://www.terranostrum.es/senderismo/las-batuecas-sierra-de-francia-el-maillo-pena-francia

DEL MAÍLLO A PEÑA FRANCIA PR-SA 7 - SENDERISMO LAS BATUECAS-SIERRA DE FRANCIA



Leaflet | © Instituto Geográfico Nacional de España

Distancia: 7 km (ida)

Tiempo estimado: 3 h (ida)

Punto de salida: El Maíllo

Desnivel: 737 m

Ciclabilidad: No

Dificultad: Media

Época recomendada: Todo el año. Excepto época de nieves.

Se inicia la ruta en el Área Recreativa La Hoya situada junto al casco urbano de El Maíllo, de donde se parte por una senda bastante llana entre robledales y matorral de brezo hasta llegar a las inmediaciones de la Casa Baja tras recorrer unos 900 metros. Esta construcción fue la antigua residencia de invierno de los frailes del Monasterio de la Peña de Francia.

El camino transcurre entre bosques de robles y pinos, ascendiendo suavemente en un primer tramo, hasta encontrarnos con una pista que atravesaremos, para adentrarnos en un espeso pinar e iniciar una fuerte ascensión que serpentea hacia la peña y que alcanza su mayor dureza al llegar a un claro del pinar, tras cruzarlo nos adentrarnos en un espeso robledal que más adelante nos dará un leve respiro, pudiendo llevar una ascensión más ligera.

Tras subir otro pequeño repecho cruzamos la carretera que llega al santuario. En este último tramo hasta nuestro destino irán apareciendo matas del serbal de cazadores y podremos disfrutar de una magnífica panorámica del campo charro de Salamanca.

Recomendaciones:

Con nieve y agua las condiciones de la Peña son muy extremas por lo que se recomienda no subir.

Las zonas bajas de las pistas pueden tener mucho barro en determinados puntos.

Se recomienda llevar calzado adecuado y tener precaución por la presencia de víboras.

Se recomienda no abandonar el sendero en la ladera de subida a la Peña de Francia puesto que es zona de Reserva del Parque Natural.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Vias Verdes por Castilla y Leon

 * https://siempredepaso.es/todas-vias-verdes-castilla-leon-consejos

Con motivo del 25 aniversario de la inauguración de la primera Vía Verde en España, hoy te cuento cuáles son todas las Vías Verdes que puedes encontrar en Castilla y León. Y también algunos consejos por si te decides a disfrutar cualquiera de ellas. Recuerda que reservar tus alojamientos a través de SIEMPRE DE PASO me ayuda a generar contenidos gratuitos para el blog. ¡Gracias!


Una viejas vían rinden homenaje al tren que unía Valladolid y Medina de Rioseco en la subida al páramo de Villanubla, cerca de Zaratán. Valladolid. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego.

La excusa de esta semana para nuestra escapada viajera es, de nuevo, una celebración, en este caso la de los 25 años desde la inauguración de la primera Vía Verde en España. Una exitosa propuesta de turismo activo que ha ido sumando un montón de kilómetros a lo largo de estos 25 años: en estos momentos nada menos que 2.700 kilómetros de vías recuperadas en 123 itinerarios debidamente acondicionados para su uso turístico a pie o en bicicleta. Una “moda” que, como otro tipo de propuestas relacionadas con el auge del turismo activo y de naturaleza, nos llegó del extranjero justo en un momento el que nuestras infraestructuras ferroviarias estaban pasando por una profunda transformación.

Una transformación que suponía la reorganización de todo el trazado de los ferrocarriles españoles apoyándose en dos premisas: la modernización de las infraestructuras y la escasa rentabilidad de una gran parte del sistema ferroviario, dejando fuera de uso aquellos trayectos con poca demanda de uso o cuyas infraestructuras se hubieran quedado claramente obsoletas, al mismo tiempo que se hacía una clara apuesta por el desarrollo de las comunicaciones por carretera.

Vía Verde del Esla, entre Castrofuerte y Valencia de Don Juan. León. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego;

Vía Verde del Esla, entre Castrofuerte y Valencia de Don Juan. León. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego;

Es así como en aquel momento se quedaron sin servicio cerca de 6.000 kilómetros de vías, muchos de ellos, precisamente, atravesando zonas con orografías complicadas, entornos rurales que habían venido también vaciándose en las últimas décadas o pertenecientes a entornos mineros o industriales desmantelados al empuje de los nuevos tiempos.

Algo que sucede también en un momento en el que cada vez hay más interés por desarrollar un turismo concienciado y volcado hacia destinos en los que paisaje y ecología son protagonistas y que casa a la perfección con los centenares de kilómetros que a lo largo y ancho de nuestra geografía fueron construidos, en muchas ocasiones, como digo, atravesando una orografía complicada o entornos naturales por los que resultaba imposible transitar si no era en tren.

Es así es como nace en 1993 el proyecto “Vías Verdes“ destinado a rehabilitar algunos de estos trazados ya sin uso, impulsado por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, Renfe y Feve.

Un ambicioso plan de rehabilitación de líneas ferroviarias en desuso, que sigue el ejemplo que ya existía en otros países, con el fin de promover su reacondicionamiento para que puedan ser utilizadas de nuevo como estupendos caminos por los que transitar a pie o en bicicleta.

Y de los cuales tenemos algunos interesantes ejemplos en Castilla y León: en estos momentos, nada menos que 13 tramos señalizados y acondicionados en distintos trazados ferroviarios que habían quedado en desuso o que directamente, como es el caso del ferrocarril Santander-Mediterráneo, nunca llegaron a estar completamente terminados. Precisamente en este trazado, que pretendía unir la costa cantábrica con la mediterránea después de atravesar media península, acaba de terminarse el tramo más reciente habilitado como Vía Verde en Castilla y León.

Es un trayecto de 43 km que une las localidades de Castellanos de Bureba, al norte de la provincia, con Quintanilla de Vivar, una localidad a tan solo 10 km de la capital burgalesa. Y, lo que tiene de especial, es que estos kilómetros de Vía Verde vienen a sumarse a otros que ya están en funcionamiento en ese mismo trazado ferroviario con la intención de acabar conectándolos todos y llegar a formar un gran corredor verde por el que podría viajarse a través de caminos y espacios naturales desde Santander hasta el puerto de Sagunto. De hecho, uno de los objetivos que hay trazados a medio plazo es completar el recorrido entre la capital soriana y Castellanos de Bureba pasando por la capital burgalesa, todo ello a través de caminos y viejos trazados ferroviarios que sumarán más de 160 km.

Pero, qué cosas deberíamos tener en cuenta si nos decidimos a preparar una escapada por una de estas Vías Verdes.

Bueno, lo primero que hay que decir es que uno de los grandes atractivos que tienen estos itinerarios es, precisamente, que están perfectamente acondicionados y no presentan, en la práctica, la más mínima dificultad para su recorrido. De hecho, una de las cosas que más se tienen en cuenta en su preparación es todo lo relacionado con la seguridad: nos los vamos a encontrar perfectamente señalizados, con barreras protectoras, puentes, indicaciones o avisos en los cruces por donde pueda haber coches…

Otra característica es, precisamente, la seguridad que da para peatones y ciclistas el hecho de que por estos caminos no pueda circular ningún otro tipo de vehículos con motor.

Y otra característica que los hace también muy apetecibles es que mantienen la suavidad en los desniveles que es propia de los trazados ferroviarios, con lo que sabemos que no nos vamos a encontrarnos con repechos importantes. De hecho, las Vías Verdes cumplen todos los requisitos para ser considerados como Caminos Accesibles en los que se han eliminado las posibles barreras para que puedan también ser disfrutados, por ejemplo, en silla de ruedas.

Como ves, se trata de propuestas que pueden disfrutar personas de cualquier edad y condición física, perfectas para hacer con niños o en familia, para las que únicamente vamos a tener en cuenta los mismos aspectos que para cualquier otra actividad que hagamos al aire libre. Es decir, preparar el equipo que vayamos a utilizar, la bicicleta casi siempre en este caso; estar atentos a la previsión meteorológica; estudiar el itinerario y prever cuáles van a ser nuestros puntos de salida y de llegada y las paradas intermedias.

Y DE COMER…

La esencia del disfrute de cualquier de nuestras Vías Verdes dista mucho de parecerse lo más mínimo a una jornada de competición ciclista o de pedaleo por carretera. Pensadas y acondicionadas para un uso recreativo, sin necesidad de correr ni acometer casi cuestas, suelen estar bien surtidas de áreas de descanso en las que echar pie a tierra, una invitación constante a reponer fuerzas a medida que se consumen. Esa es la mejor manera de mantener el esfuerzo suave pero sostenido al que obliga la bicicleta. Y todo a base de una dieta en la que los frutos secos, las barritas energéticas, las frutas y los hidratos de carbono son los protagonistas. Dada la cantidad que agua que se pierde en el esfuerzo, la ingesta de líquido, en pequeñas cantidades, debe ser prácticamente continua.

Todas las Vías Verdes de Castilla y León



01 – Vía Verde Sierra de la Demanda (Burgos)

Recorre 52 kilómetros, casi la totalidad del trazado ferroviario realizado a finales del siglo del XIX para extraer y comercializar el hierro y minerales de la sierra de la Demanda. La Vía Verde une las localidades de Monterrubio de la Demanda y Arlanzón, aunque el túnel del Manquillo resulta intransitable e impide la realización completa del recorrido. Atraviesa hermosos parajes de la Sierra de la Demanda y pueblos con encanto como Pineda de la Sierra o Monterrubio de la Demanda. Especialmente recomendable es el paso en torno al embalse de Arlanzón.

Una ciclista recorre la Vía Verde de la Demanda en la provincia de Burgos. España.© Javier Prieto Gallego

Una ciclista recorre la Vía Verde de la Demanda en la provincia de Burgos. España.© Javier Prieto Gallego

02 Vía Verde Santander-Mediterráneo, tramo Burgos-Cojóbar (Burgos)

Este tramo recuperado del ferrocarril Santander-Mediterráneo comprende los 14 kilómetros que median entre la capital burgalesa y la localidad de Cojóbar. En Burgos, el carril bici se toma en barrio de Parque Europa. Todo el recorrido desde allí hasta Cojóbar es prácticamente llano. La existencia de un túnel de 600 metros entre Cardeñajimeno y Modúbar de la Emparedada hace recomendable llevar linterna.

Tramo de 6 km con posible problemas de discontinuidad y mantenimiento que discurre por el valle de La Engaña hasta la estación abandonada en la boca del mayor túnel de España (6.976 metros de longitud).

03 Vía Verde Santander-Mediterráneo, tramo Santelices-Túnel de la Engaña (Burgos)

04 Vía Verde Santander-Mediterráneo, tramo Quintanilla de Vivar-Castellanos de Bureba (Burgos)

Su longitud total es de 43,7 km y atraviesa los términos de Castellanos de Bureba, Salas de Bureba, Poza de la Sal, Carcedo de Bureba, Merindad de Río Ubierna, Sotragero y Quintanilla de Vivar, situado éste a escasos 10 km al norte de la capital burgalesa.

05 Vía Verde Santander-Mediterráneo, tramo Soria-Hontoria del Pinar (Soria/Burgos)

Espectacular trazado de 66 kilómetros entre la capital soriana y Hontoria del Pinar, en plena Sierra de la Demanda y Picos de Urbión. Especialmente bello es el paso por la zona de pinares en el Alto Duero. Acusado desnivel entre Puerto de Monjón Pardo y San Leonardo de Yagüe.

06 Vía Verde de Laciana (León)

7,2 km de tazado que recupera el paso de un antiguo ferrocarril minero entre las localidades de Caboalles de Arriba y Villablino. En Caboalles de Arriba el inicio del trazado se localiza a la puerta de la Casa del Urogallo, centro de interpretación dedicado a divulgar la fragilidad de esta especie en vías de extinción y la particularidad del entorno natural del valle de Laciana.

La Vía verde de Laciana arranca en el Centro del Urogallo. Caboalles de Arriba.Comarca de Laciana y Alto Sil. León. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

La Vía verde de Laciana arranca en el Centro del Urogallo. Caboalles de Arriba.Comarca de Laciana y Alto Sil. León. Castilla y León. España. © Javier Prieto Gallego

07 Vía Verde del Esla (León)

Esta propuesta recorre los 11 km que median entre las localidades de Castrofuerte y Valencia de Don Juan. Un trazado completamente llano que discurre a través de las llanuras de la Tierra de Campos en su límite con las vegas del Esla. Es el tramo recuperado del ferrocarril que unía Medina de Rioseco con Palanquinos. También, la primera Vía Verde puesta en marcha en Castilla y León.

Ruinas de la estación de Castrofuerte, junto a la Vía Verde del Esla. León. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego;

Ruinas de la estación de Castrofuerte, junto a la Vía Verde del Esla. León. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego;

08 Vía Verde del Tren Burra (Palencia)

Los Ferrocarriles Secundarios de Castilla extendieron diferentes ramales sobre las llanuras cerealistas de la Tierra de Campos. Tenían su nudo en Medina de Rioseco y eran conocidos, por su lentitud en algunos repechos, como El Tren Burra. Uno de esos ramales acondicionados (29,8 km) permite pedalear sin interrupción entre la capital palentina y Castromocho, con el aliciente añadido de que para llegar desde Palencia hasta el inicio de la Vía Verde hay que recorrer antes 4,3 km por las orillas del Canal de Castilla. En total suman 34,10 km de pedaleo.

Un ciclista circula por la Vía Verde del Tren Burra. Torre de Mazariegos. Palencia. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego;

Un ciclista circula por la Vía Verde del Tren Burra. Torre de Mazariegos. Palencia. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego;

09 Vía Verde de la Plata (Salamanca)

Sobre el trazado por el que discurría la línea del ferrocarril entre Plasencia y Astorga esta Vía Verde une las localidades de Alba de Tormes, Terradillos, Calvarrasa de Arriba, Arapiles y Carbajosa de la Sagrada. Son 20,2 km de recorrido con alicientes tan destacados como la propia localidad de Alba de Tormes o el Sitio Histórico de Los Arapiles.

10 Vía Verde del Valle del Eresma (Segovia)

Esta vía ofrece la posibilidad de pedalear por el trazado del ferrocarril que unía Segovia con Medina del Campo desde la capital segoviana hasta la estación de Yanguas de Eresma, a lo largo de 48 kilómetros. Y todo ello mientras se atraviesa una interesante variedad de entornos que incluyen los bosques de ribera, la campiña de Valverde y Hontanares, el encinar de Lobones, las alamedas y pinares del río Eresma y llanuras cerealistas.

11 Vía Verde del Moncayo (Soria)

El tramo acondicionado de esta vía son los 4 km que llevan desde Ólvega hasta la Mina Petra, una cantera a cielo abierto en la que se extraía oligisto y que cerró en 1980. El inicio del paseo se localiza en la cercana ermita de la Virgen de Olmacedo.

12 Vía Verde de Tierra de Campos (Valladolid)

Uno de los ramales de los Ferrocarriles Secundarios de Castilla unía Medina de Rioseco con Villalón de Campos, desde donde posteriormente se trazaron los ramales que permitían alcanzar Palencia y Villada. Este tramo de Vía Verde enlaza Cuenca de Campos con Villalón de Campos en 4,5 km completamente llanos y accesibles.

13 Vía Verde del Tren Burra, tramo de Zaratán (Valladolid)

Precisamente en las laderas meridionales de los Montes Torozos fue donde este ferrocarril se ganó a pulso el apelativo de “Burra”: el fuerte desnivel obligaba a unos esforzados resoplidos de las máquinas de vapor para acometerlos a paso tan lento que, dicen, los viajeros se bajan y subían en marcha. Son 3,2 km de gravilla compactada los que llevan desde Zaratán hasta los altos de Villanubla.

Una viejas vían rinden homenaje al tren que unía Valladolid y Medina de Rioseco en la subida al páramo de Villanubla, cerca de Zaratán. Valladolid. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego;

Una viejas vían rinden homenaje al tren que unía Valladolid y Medina de Rioseco en la subida al páramo de Villanubla, cerca de Zaratán. Valladolid. Castilla y León. España © Javier Prieto Gallego;



miércoles, 4 de noviembre de 2020

Trabanca. Mirador del Tormes. GR 14

 Ruta circular por el GR14, hacia el Mirador del Tormes. Regresando un rato por la carretera y el resto por caminos. Unos 15/16 kms.


Chozos





Al fondo podemos apreciar la Presa de Almendra.











* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/trabanca-mirador-somaero-39384649

* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/trabanca-chiviteros-mirador-del-tormes-15935573



* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/trabanca-fermoselle-47646320/photo-31889236