Domingueros Viti

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Despacio, despacio...Vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.

jueves, 30 de julio de 2020

Paseos nocturnos veranos 2020 y 2021

Aprovechando pueblos próximos a Vitigudino: Las Uces, Valsalabroso, Guadramiro, Yecla de Yeltes, Gema, Peralejos de Abajo, Peralejos de Arriba, Picones... Estamos realizando unos paseos al atardecer, en parte nocturnos y con linternas, paseos muy interesantes, descubriendo lugares cerca de casa, con pequeñas aventurillas y gratas sorpresas incluidas. Todos los paseos son circulares, tomando caminos de concentración por Google Earth! Hay muchas posibilidades, también por Vitigudino, pero lamentablemente hay menos zonas arboladas...

¡A veces tenemos el paraíso a la puerta de casa y no lo apreciamos! La mejor terapia del mundo: un buen paseo por el campo en compañía de amigas y amigos. Charlando de la vida, comiendo moras, higos y todo lo que nos ofrece la naturaleza...

Sería muy interesante que desde Diputación y los ayuntamientos, se promoviera la señalización de caminos para  rutas de senderismo y de BTT. Los caminos ya están, solo falta señalizar, desde muchos pueblos, se pueden sacar varias rutas diferentes, muy interesantes, hay muchas variantes. Haciendo cartelitos que indiquen la historia y el origen de las construcciones en piedra que nos encontramos: chozos, muros de piedra, fuentes...

También sería interesante, a lo largo de los caminos, plantar árboles y arbustos autóctonos, para dar sombra y que la gente aprenda sobre plantas y animalillos, que por esta zona hay muchos.

https://satellites.pro/mapa_de_Vitigudino

Estaría muy bien que se señalizaran rutas, tanto de senderismo como de BTT, de diferente duración, por ejemplo; rutas de 6 kms, de 8 kms, de 10kms, de 15 kms...Caminos hay muchos, solo sería señalizar, la gente del pueblo y los que vienen de vacaciones, tendrían más opciones y la duración de sus estancias sería más larga, al tener actividades que realizar.
Ni es caro, ni difícil, puesto que caminos hay muchos. Se podría poner paneles informativos, como han hecho ya hace muchos años en Monleras (http://monleras.es/turismo.html)
http://monleras.es/web/index.php/conocer-monleras/ruta-del-molino-y-la-rivera

Yecla de Yeltes
Uno de los pueblos más bonitos de nuestra zona, con paseos increíbles: Castro, río, calzada romana, sus paredes de piedra, sus chozos de piedra...
Un castro celtíbero, un museo, calzadas romanas, pontones...

El municipio de Yecla de Yeltes ha estado habitado desde la Edad del Hierro, como así lo atestigua el castro celta que posee, que conserva todo su perímetro de muralla, el campo de piedras hincadas y tres puertas, siendo uno de los mejores ejemplos de la arquitectura y modo de vida del pueblo celta de los vettones que se conservan en la actualidad. Posteriormente está atestiguada la presencia romana y visigoda en el mismo.

La actual localidad, 1 km al norte del castro, data de la Edad Media, teniendo su origen en las repoblaciones efectuadas por los monarcas del Reino de León, que otorgaron la gestión de Yecla dentro de dicho reino como señorío solariego y jurisdiccional a la Archidiócesis de Santiago de Compostela, a la que perteneció controlada de manera directa hasta el siglo XV, cuando pasó a integrarse en la Diócesis de Salamanca (que por otra parte era sufragánea de Santiago y así lo fue hasta el siglo 1851).

Previamente, Yecla había llegado a pertenecer a la Diócesis de Zamora, habiéndose dado un litigio entre ésta y la de Salamanca por la posesión de las localidades de Barruecopardo, Encinasola, Yecla y Saldeana, que se solucionó en el año 1185 con el paso de dichas localidades a la Diócesis de Salamanca,8​ si bien Yecla pasó a conformar, casi a renglón seguido, un señorío dependiente de la Archidiócesis de Santiago, permaneciendo como tal hasta el siglo XV.

Como curiosidad, hay que indicar que en el primer documento medieval en que aparece mencionada, la regesta del rey de León, Fernando II, en el siglo XII, era denominada «Ecla»,9​ apareciendo en documentos posteriores denominada «Ecra» (a finales del siglo XIII) y «Yecla», nombre este último con que lleva denominándose esta localidad desde hace, por lo menos, cinco siglos.

Con la división territorial de España de 1833 en la que se crean las actuales provincias, Yecla queda encuadrada dentro de la Región Leonesa, formada por las provincias de León, Zamora y Salamanca, de carácter meramente clasificatorio, sin operatividad administrativa, que a grandes rasgos vendría a recoger la antigua demarcación del Reino de León (sin Galicia ni Asturias).10​

Muralla del Castro de Yecla la Vieja.
El 2 de julio de 1916, la localidad cambió su denominación oficial de Yecla por la de Yecla de Yeltes.11​

En los años cuarenta y cincuenta del siglo XX tuvo actividad en el municipio una planta para la obtención de arsénico, actualmente abandonada



Pintura mural sobre la Violencia de género, en el muro de las antiguas escuelas de Yecla de Yeltes


Potro donde se arreglaban los cascos de las vacas, burros y caballos.





Orgullosa nuestra amiga Paqui, nos muestra los fresnos que un día, de pequeña, plantó con su padre, al lado del muro de piedra.




Precioso chozo en piedra













Restos presa de Yecla








Gema de Yeltes











Peralejos de Arriba

Preciosa ruta circular de Peralejos de Abajo, desde el Polígono, donde dejamos el coche, hasta Peralejos de Arriba, por el lado derecho de la ribera, llegando al frontón, tomamos el camino de vuelta por arriba.

En el siglo XIII se denominaba Perreleios de Suso,2​ pasando posteriormente a llamarse Peralexos de Arriba, nombre que tenía en el siglo XVI3​ y del que derivaría el actual de Peralejos de Arriba, que ya aparece recogido así en documentación del siglo XVII, como en el inventario del Archivo del Cabildo Catedralicio de Salamanca de 1616.

Su fundación responde al proceso repoblador llevado a cabo por los reyes leoneses en el siglo XII, cuando pasó a formar parte del alfoz y arcedianato de Ledesma. Con la creación de las actuales provincias en 1833, Peralejos de Arriba fue encuadrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa.4​

https://satellites.pro/mapa_de_Vitigudino#41.004071,-6.360719,16

















Tiene un robledad, realmente extraordinario. Se escuchan aves nocturnas: lechuzas...

















Preciosa Iglesia de Peralejos de Arriba


















Las Uces (parte derecha del Río Uces)

En el siglo XV aparece denominado como Zarzes,1​ que se traduciría por zarzas en lengua leonesa, hecho que no resultaría extraño ya que en la Edad Media era bastante común en el área leonesa el empleo de nombres de árboles o plantas para denominar a las localidades que se fundaban, encontrándonos en la zona dos zarzas más aunque en singular (La Zarza de Pumareda y La Zarza de Don Beltrán, este último despoblado actualmente), por lo que tanto el nombre de la localidad de Las Uces como el del río homónimo podrían derivar de "Las Zarzes", plural típico del leonés de la zona como también comprobamos en el topónimo "Las Arribes". También puede proceder de los sauces que crecen expontáneamente en el río, junto al puente y el molino, de hecho el gentilicio para quien procede de Las Uces es "sauceño".

Los restos arqueológicos nos muestran la existencia de un antiguo castro vetton del que se conservan restos de la muralla, y que hubiese sido poblado también en época romana, de la que se conservan estelas funerarias y una fuente romana en el pueblo. En la Edad Media se acometió la repoblación de la localidad en el reinado de Fernando II de León, época de la que data la ermita de la Madre de Dios. Con la creación de las actuales provincias en 1833, Las Uces quedó integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa, pasando a formar parte del partido judicial de Vitigudino en 1844.





Río Uces


























Río Uces








Iglesia de Las Uces





Guadramiro

Hemos descubierto varias rutas circulares muy bonitas, con árboles extraordinariamente grandes.




Regato de los Campijones, por donde crecen unos árboles enormes, preciosos...












La hermosa luna, que nos ha acompañado durante muchas noches de este verano


Al fondo, el hermoso campanario de la Iglesia de Guadramiro



Placa conmemorativa, en la misma calle donde vivió sus últimos años, uno de los mejores médicos de la comarca: D. Antonio Encinas. Un hombre muy concienzudo y muy querido por todos.





Peralejos de Abajo

Por esta zona rocosa, donde podemos admirar unas formaciones rocosas muy interesantes.

Su nombre primitivo era Perreleios o Perrelegio, que aluden a la naturaleza pedregosa del terreno. En el año 1169, en la regesta del rey Fernando II de León, viene recogido como Perrelegio.2​ Más tarde, ya en el siglo XIII, se denominaba Perreleios de Yuso,3​ pasando posteriormente a llamarse Peralexos de Abaxo, nombre que tenía en el siglo XVI4​ y del que derivaría el actual de Peralejos de Abajo. En el siglo XVII aparece recogido como Peralejos de Abaxo en el inventario del Archivo del Cabildo Catedralicio de Salamanca de 1616, en una suerte de camino medio entre el Peralexos de Abaxo del siglo XVI y el Peralejos de Abajo actual.

Peralejos de Abajo esta directamente relacionado con las repoblaciones efectuadas por los reyes leoneses en la Alta Edad Media, cuando fue fundado. Fue señorío de la Orden de Santiago6​ a la cual quedó ligada por orden del rey Fernando II de León en el siglo XII, manteniéndose en la misma hasta 1873 bajo el obispado de León de Santiago, que encuadraba los territorios leoneses de dicha Orden, pasando entonces, con su disolución por orden papal, a formar parte de la Diócesis de Salamanca. Con la creación de las actuales provincias en 1833, Peralejos quedó integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa.7​ Antiguamente fue un importante núcleo alfarero, actividad extinguida en la década de 1970 con el fallecimiento del último alfarero de la localidad.8​

https://satellites.pro/mapa_de_Vitigudino#41.014385,-6.359646,16





Antiguamente, siempre anidaban cigüeñas en lo alto de esa piedra.




Otra vez la luna acompañandonos, una pena que las fotos no representan lo que veíamos: Una luna enorme, haciéndose entre los árboles...


Más de una noche, nos encontramos con víboras, bastardos, sapos, ranas... en el camino


Peralejos de Abajo hacia el Cuartón




Una de las puertas de acceso a la finca de El Cuartón.






Por un lado la luna haciéndose y por el otro el sol poniéndose ¡Todo un espectáculo que la cámara del móvil no es capaz de plasmar! Jugando entre las nubes...














Guadramiro

Es el pueblo que más sorpresas nos ha dado, tiene una ribera, por la que pasan casi todos los caminos, con unos árboles espectaculares, arbolado y arbustos que nos indica por donde pasa la ribera y que vemos por todos los recorridos que hemos realizado.














La casa del médico D. Antonio Encinas



Campanario de la Iglesia de Guadramiro



Fuente romana








Picones

La fundación de Picones se remonta al siglo XIV, cuando quedó encuadrado en la jurisdicción de Ledesma, dentro del Reino de León.1​ En lo eclesiástico pasó a formar parte desde su fundación de la Diócesis de Salamanca, siendo un anejo de Guadramiro, hecho que se prolonga hasta la actualidad. Posteriormente, con la creación de las actuales provincias en 1833, Picones quedó integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa, pasando a formar parte del partido judicial de Vitigudino en 1844. Cabe señalar que ha estado vinculado prácticamente desde su fundación al Señorío de Guadramiro, siendo en el pasado Picones una posesión de los Maldonado, familia que ejercía dicho señorío. También podemos encontrar el Castro Picón de la Mora.











Vitigudino

Su nombre parece derivar del nombre propio "Alvito Godino", a quien se identifica como un miembro de la corte del rey Ramiro II de León siendo el teórico fundador del pueblo en el siglo X.2​

Por otro lado, en una escritura de venta de los archivos del monasterio de Sahagún, de fecha 6 de diciembre de 1049, y firmada por el rey Fernando I de León aparece citado un tal "Cite Godinz", así como "Uimara Godinz"3​ aunque parece difícil que estos pudiesen estar relacionados con la fundación de la localidad:

"In nomine sancte et indiuidue Trinitatis. Ego Uimara Godinz et uxor mea Uellita et filiis nostris el Cite Godinz [...] Facta carta uendicionis VIIIº idus decebris, era LXXXVIIª pos millesima. Fredenando rege in Legione regnante. Ciprianus episcopus Legionis conf. Ego Uimara Gotinz et uxor mea Uellita et filiis nostris, et Cite Gotinz [...]".
4​
La existencia del nombre Alvito como nombre propio tiene corroborada su existencia en diversos documentos del ámbito leonés altomedieval. Así, en el reinado de Fernando I de León se recoge la existencia de un Alvito como obispo de León, otro como abad de Celanova, y otro como notario.5​

En todo caso, el topónimo "Alvito Godino" o "Alvito Godinez" aparece ya en la documentación de Fernando II de León en 1169 refiriéndose a la localidad, en la donación hecha por este monarca a la Catedral de Salamanca.
Los restos arqueológicos (bifaces, raederas y otros objetos propios de culturas neolíticas) hallados en el entorno demuestran que la presencia humana en Vitigudino es constatable desde muy antiguo. En periodo ya histórico, pueblos vetones (Edad de Hierro, 500 a. C.) habitaron en castros situados en las cercanas poblaciones actuales de Yecla de Yeltes, Bermellar, Saldeana y Lumbrales. Como en muchos lugares de la Meseta Central, uno de los ejemplos más espectaculares de su cultura material que ha llegado a nuestros días son los verracos de piedra, estatuas con representación de toros, conforme a las culturas dedicadas a la ganadería. En poblaciones cercanas, como San Felices de los Gallegos, Yecla y Lumbrales, se encuentran algunos ejemplos.

Los restos cerámicos atestiguan alguna presencia celta, siendo en el periodo posterior de la dominación visigoda cuando se da origen a la población de Vitigudino. Uno de los primeros habitantes, llamado Alvito Godino, prestó su nombre a la aldea que más tarde sería conocida como Vitigudino. La tierra pertenecía a la Extremadura leonesa, que estaba dividida en concejos: Alba de Tormes, Salamanca, Ledesma y Ciudad Rodrigo. Aunque hasta el medievo no queda definitivamente asentada la población, durante la reconquista cristiana, cuando Fernando II de León entrega Vitigudino a la Diócesis de Salamanca en el siglo XII (en aquel momento Vitigudino era una aldea, en cambio, los vecinos pueblos de Yecla de Yeltes y Guadramiro eran ya villas por aquel entonces) y es repoblada por gentes del Reino de León. Referencia histórica la tenemos de 1265, en copia documental de 1345 conservada en los archivos de la Catedral de Salamanca: la Yglesia Catedral de la ciudad de Salamanca: Summa Libro a todos los préstamos que la iglesia Catedral de la Ciudad de Salamanca ha e tiene en la dicha ciudad e en sus tierras e término e en la villa de Ledesma e en su término..., y se refiere al préstamo para la construcción de la iglesia de Elvira Godino.

Mapa de Vitigudino publicado en 1867 y realizado por Francisco Coello.
Con un paréntesis documental de trescientos años, Vitigudino vuelve a aparecer en la historia en torno a la batalla de San Antón, en 1476. Durante el pontificado de Clemente VII se resolvió a favor de la sede salmantina la posesión de las villas de Vilvestre, Yecla, Vitigudino y Palacios del Arzobispo; fue D. Francisco de Bobadilla (1510-1529) el primer obispo que las poseyó.

La Guerra de la Independencia, iniciada en 1808, trajo en la zona importantes destrozos e invasiones: fueron destruidos el Colegio de Masueco, la techumbre de la iglesia de Aldeadávila, y hubo importantes revueltas contra el francés desde Aldeadávila hasta Vitigudino. Con la creación de las actuales provincias en 1833, Vitigudino quedó integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa.7​

En la Primera Guerra Carlista se posicionó junto al sector isabelino, defendiendo su posición victoriosamente frente a las tropas carlistas, hecho que le valió por parte del gobierno isabelino la separación de la jurisdicción del obispo de Salamanca y su constitución en ayuntamiento como cabeza de partido judicial en 1844.

Véase también: Anexo:Diputados por el distrito de Vitigudino durante la Restauración
Los avatares históricos del siglo XX, especialmente tras el conflicto civil español, han contribuido al paulatino descenso poblacional que configuró las migraciones rurales hacia la gran ciudad. Nuevas oportunidades de negocio (turismo rural) contribuyen con las actividades clásicas (ganadería y agricultura) a revitalizar la zona.

A mediados del S. XVIII, a raíz de la promulgación por Fernando VI del Real Decreto de 10 de octubre de 1749, se comenzó la elaboración del "Catastro del Marqués de la Ensenada". Por esa razón se recogieron datos de todas las poblaciones de la Corona de Castilla y León con el fin de llevar a cabo una reforma fiscal. Entre 1750 y 1754, todas esas poblaciones fueron sometidas a un interrogatorio del que se puede extraer información para conocer la realidad de la Villa de Vitigudino en esa época:

Vitigudino era una Villa de Realengo, no sometida a señorío alguno.
Su población era de 180 vecinos o cabezas de familia, incluyendo a viudas, jornaleros y pobres de solemnidad.
El número de casas existentes en la localidad era de 181, de las cuales 8 se hallaban en completa ruina.
Entre los bienes propios que poseía la Villa y su Concejo estaban la Casa y sitio del Peso, la Casa de Carnicería, el Corral y Casas Consistoriales, el Pósito del Pan, el Matadero (extramuros), el Corral de Concejo y un pedazo de tierra en la Ribera del Molino.
Existían cinco molinos harineros en la Ribera conocida como Cabeza del Molino.
Solamente había una taberna y una casa mesón, esta última situada en la plaza de la Villa y propiedad de Antonio Ramos del Manzano.
También se recoge la existencia de un Convento de religiosas Agustinas Recoletas.
Cada año se celebraba una Feria, el 15 de agosto, llamada Romería. Así mismo, todos los martes del año había mercado público.
Entre los oficios existentes en la Villa destacaban los siguientes: Un escribano, un administrador de rentas, un sacristán, un sacristán menor, un cillero, un cirujano sangrador (que también atendía a la Villa de Yecla y a los lugares de Traguntía, Sanchón y otros), dos boticarios, tratantes por mayor y por menor, un barbero, un maestro de primeras letras, un preceptor de gramática, un mesonero, un albañil, doce maestros alfareros, quince maestros cardadores de lana, diecisiete maestros de tejer lienzos, diez maestros de tejer sayal, un maestro sombrerero, un maestro de carros, un maestro sastre, un maestro carpintero, cuatro maestros de obra prima, un pescador, un molinero, un herrador, dos herreros, seis jornaleros, cuarenta y siete labradores, un guarda de panes, un guarda de bueyes y dos vaqueros del concejo.
Esta información puede consultarse en varios archivos, entre ellos el Archivo General de Simancas y el Archivo Histórico Provincial de Salamanca.





Espino de los Doctores

La fundación de Espino de los Doctores se remonta a los procesos repobladores emprendidos por la monarquía leonesa en la Alta Edad Media, quedando encuadrado en la jurisdicción de Ledesma desde la creación de su alfoz por parte de Fernando II de León en el siglo XII, época en la que se denominaba Spino.1​


En el siglo XIX, con la creación de las actuales provincias en 1833, Espino de los Doctores quedó integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa.
























Valsalabroso

Su nombre procede de Vallem Salebrosum, denominación con la que viene recogida la localidad en diciembre de 1169 en un documento del rey Fernando II de León.

Aunque los restos de un antiguo castro vetton nos muestran un poblamiento en la Edad del Hierro, que hubiese tenido continuidad en época romana, la fundación del Valsalabroso actual se remonta al reinado de Fernando II de León en el siglo XII (época de la que data la ermita de la Madre de Dios, en Las Uces), pasando en el siglo XVI a ser señorío de realengo y eclesiástico compartido entre la corona y el arciprestazgo de Santiago de Compostela.

Con la creación de las actuales provincias en 1833, Valsalabroso quedó integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa, pasando a formar parte del partido judicial de Vitigudino en 1844.





Chozo en piedra




















Guadramiro

La historiografía sitúa la reconquista y refundación de Guadramiro en el siglo X, siendo llevada a cabo por el rey Ramiro II de León6​ (monarca al que debería su nombre la localidad) tras su victoria sobre Abderramán III en la batalla de Simancas. En la Alta Edad Media se denominaba Guad-Ramiro.

La primera referencia histórica de la localidad que se conserva data de 1167, cuando Fernando II de León otorgó las villas de Guadramiro y Monleras al Obispado de Zamora por unos hechos acontecidos en la catedral zamorana y que habían supuesto un agravio para su obispo.7​ Por este documento podemos ver que ya en el siglo XII Guadramiro tenía la categoría de villa. Dos años más tarde, en 1169 aparecerá otro documento de Fernando II de León en que se cita a Guadramiro delimitando el término de Vitigudino, que por aquel entonces aun era aldea) al entregar dicho rey leonés el pueblo vecino al obispado de Salamanca. Por otro lado en 1265, en copia documental de 1345 conservada en los archivos de la Catedral de Salamanca, aparece Guadramiro citado de la siguiente manera: la Yglesia Catedral de la ciudad de Salamanca: Summa Libro a todos los préstamos que la iglesia Catedral de la Ciudad de Salamanca ha e tiene en la dicha ciudad e en sus tierras e término e en la villa de Ledesma e en su término..., y se refiere al préstamo para la construcción de la iglesia de Gadramiro.

Por otro lado, durante toda la Edad Media Guadramiro perteneció a la tierra de Ledesma, rigiéndose por el fuero que Alfonso VI de León otorgase a dicha villa en el 1100, actualizado en 1161 por un nuevo fuero otorgado por Fernando II de León. Posteriormente Guadramiro pasará a ser la capital del Señorío de Guadramiro, el cual recaerá en los Maldonado-Ormaza, señorío que quedaba encuadrado bajo la jurisdicción del Conde de Ledesma. Esta importancia le valió a Guadramiro ser reconocido posteriormente como "Villa".8​

Torre de Guadramiro al atardecer.
Hasta el siglo XIX se mantuvo por algunos autores la tesis de que Miróbriga correspondería geográficamente con el actual emplazamiento de Guadramiro.9​10​ Del mismo modo otros mantuvieron que era Bletissa la que coincidiría con la actual situación de Guadramiro.11​

El ilustre Diego de Torres Villarroel ambientó en Guadramiro una de sus obras, concretamente "Introducción y Saynetes para la Comedia que se representó en casa de Don Joseph Ormaza y Maldonado á la bienvenida de mi Señora Doña Isabel de Cañas, hija de los Señores Duques del Parque". Esta obra se desarrollaba en Guadramiro y entre sus personajes estaba representado el Alcalde de Guadramiro. Al municipio guadramirense se realizaba una cita por parte del personaje "la alcaldesa", la cual rezaba de la siguiente manera: <<Ha dado en la locura rematada, que no he de cantar sola la tonada, que á nostra Ama Isabel, y á su hermosura, mos hizo en Guadramiro el Señor Cura, y quiere acompañarme el muy villano con aquella gorjaza de marrano, para que con sus voces y sus gritos, me eche á perder mis dulces gorgoritos>>.12​

Con la creación de las actuales provincias en 1833, Guadramiro quedó encuadrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa,13​ división territorial que se mantiene vigente en la actualidad.








Pensando en hacer marcha nórdica...













Vitigudino

https://satellites.pro/mapa_de_Vitigudino

Estaría muy bien que se señalizaran rutas, tanto de senderismo como de BTT, de diferente duración, por ejemplo; rutas de 6 kms, de 8 kms, de 10kms, de 15 kms...Caminos hay muchos, solo sería señalizar, la gente del pueblo y los que vienen de vacaciones, tendrían más opciones y la duración de sus estancias sería más larga, al tener actividades que realizar.
Ni es caro, ni difícil, puesto que caminos hay muchos. Se podría poner paneles informativos, como han hecho ya hace muchos años en Monleras (http://monleras.es/turismo.html)
http://monleras.es/web/index.php/conocer-monleras/ruta-del-molino-y-la-rivera









Gema de Yeltes

Una pedanía de Yecla de Yeltes, antiguamente se llamaba Xema, en el siglo XIV, en la Edad Media, un pueblecito tan bonito y tranquilo, que ya hace años estuvimos mirando casitas para venir a vivir aquí...

Denominada originalmente Xema, como aparece escrita en los primeros textos medievales en que viene recogida la existencia de la localidad, su nacimiento como pueblo se remonta al siglo XIV,1​ originándose por el asentamiento de una serie de familias en una finca, que habrían dado lugar al pueblo erigiendo la iglesia. Posteriormente, con la creación de las actuales provincias en 1833, Gema quedó integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa, pasando a formar parte del partido judicial de Vitigudino en 1844. Por otro lado, eclesiásticamente Gema es actualmente, y desde la Edad Media, un anejo de Guadramiro, localidad a cuyo municipio ha pertenecido en lo civil hasta el siglo XIX, pasando entonces al de Yecla de Yeltes del que forma parte en la actualidad. Por otra parte, cabe señalar el hecho de que, en el año 1881, doce vecinos de Gema compraron por 77.733 pesetas buena parte del término de la localidad, que aún permanecía como propiedad de los Trespalacios.





















Esta es la preciosa casa que tanto nos gustaba, pero que tanto pedían por ella...




























Hacia el río Huebra, hacia el Molino de la Tomasa, también llamada la Fábrica.






A 4 kilómetros (aproximadamente) de la pedanía se encuentra -La fábrica-. Está es un antiguo molino situado en el río Huebra. En la actualidad se encuentra en estado de abandono, pero antiguamente fue un lugar muy importante para los habitantes tanto de Gema como de los pueblos de alrededor, ya que en él se llevaba a cabo la molienda del grano para la fabricación de harinas tanto para el uso humano como agrícola. Aparte del molino, La fábrica consta además de una serie de viviendas y corrales, donde antiguamente habitaban durante todo el año los trabajadores del molino. A este lugar venían personajes ilustres desde Madrid a veranear.








Vitigudino












Yecla de Yeltes (parte izquierda)

Para nuestro gusto, es la zona más interesante para pasear, hay muchísima vegetación, muchos árboles y unas construcciones en piedra muy bien conservadas.





Una de las muchas puentes que nos cruzamos




Chozo y pared en piedra








Las Uces (parte izquierda)

Salimos del pueblo por un camino bajo el puente de la carretera, continuamos recto, hasta donde sale un camino hacia la derecha, atravesamos la puente y continuamos a orillas del río Uces, hacia la izquierda, en una zona muy bonita, con muchísimos árboles, en un momento tenemos que atravesar un alambrado, al lado de otra puente, metiendonos en una parcela hasta el camino que lleva a Encinasola, atravesamos el puente, girando a la derecha, hasta Valsalabroso y regresamos por otros caminos.


Hermosa puente de lajas de piedra de granito, sobre el río Uces










Enormes nidos de cigüeñas



Picones









Yecla de Yeltes











 Paseo por Las Uces y el río Uces. Julio 2021





































































sábado, 27 de junio de 2020

Garcibuey. Sequeros. San Miguel de Robleda.Garcibuey

Nosotros comenzamos la ruta en Sequeros y como no está señalizada, pues hicimos la ruta algo diferente, al equivocarnos de camino algunas veces. Esta vez ha sido en plan explorar, ya la realizaremos en otra ocasión con variaciones y sin equivocarnos a la salida de Garcibuey hacia Villanueva del Conde!

https://www.facebook.com/DestinoSierradeFrancia/videos/206878780491423/




*
https://www.facebook.com/1511043972456236/posts/3130349843858966/

Garcibuey
La Poza de la Palla









San Martin del Castañar




Garcibuey





Sequeros


De camino a San Miguel de Robledo



San Miguel de Robledo








Garcibuey



Villanueva del Conde y al fondo podemos ver Miranda del Castañar




Sequeros









https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/garcibuey-sequeros-san-miguel-de-robledo-buitrera-garcibuey-33504314

Marcha hecha por la asociación La Facendera el día 24 de febrero de 2019.

Garcibuey, Sequeros, San Miguel de Robledo, buitrera, Garcibuey.

Garcibuey, Sequeros, San Miguel de Robledo, buitrera, Garcibuey.

La presente ruta transcurre por el corazón de la Sierra de las Quilamas. La intención de la ruta es visitar pueblos característicos de la Sierra de Salamanca por caminos poco transitados, disfrutando de sus paisajes y de su arquitectura, realmente esplendida en la mayoría de ellos.
Iniciamos la ruta en Garcibuey (691 metros de altitud), bajamos hasta el Arroyo de la Umbría de San Benito donde nos encontramos con “la hoyita” pintoresca poza junto a un molino y recogido lugar de baño cuando las condiciones lo permiten. Hacia la derecha tomamos el sendero de subida hasta el pueblo de Villanueva del Conde (801 metros de altitud). Es un sendero-camino bastante amplio. Llegamos a Villanueva y cruzaremos el pueblo dirección a Sequeros (948 metros de altitud) por una pista muy cómoda entre robles, madroños castaños, etc.
Pasamos por su famoso mirador de la Cruz de la Cabezuela.
Puesto que cruzamos todo el pueblo visitamos el Teatro del Liceo, abierto en 1872
. La ruta sigue brevemente por la carretera en dirección a San Miguel de Robledo, pero antes de salir del pueblo nos desviamos por la derecha por una pista muy cómoda en la vertiente norte paralela al Arroyo de la Umbría de San Benito que transcurre entre pinares y vegetación variada: almendros, cerezos o perales etc.
A unos tres kilómetros está el pueblo de San Miguel de Robledo (1030 metros de altitud). . Aquí se hace una curva de herradura por la ermita para llegar hasta la Plaza del Altozano, donde giramos a la izquierda para dirigirnos hasta la iglesia que está en las afueras, ya en el camino de regreso a Garcibuey.
Posteriormente seguimos la pista que traíamos en dirección a las buitreras de Garcibuey paralelas al Arroyo de la Palla y con impresionantes vistas panorámicas de toda la Sierra de Francia y Béjar , así como del Pico Cerbero, el más alto de la Sierra de las Quilamas (1465 metros).
Desde las buitreras se inicia la bajada pronunciada por el cortafuegos, recientemente reacondicionado hasta el Estanque de La Paya. Lugar extraordinario para el baño.
Si no se quiere visitar las buitrera, y facilitar la marcha, no bajando el cortafuegos se puede seguir por el Sendero de La Palla hasta el estanque (Seguir ruta 2)
Finalmente se llega, tras otros quince minutos de bajada, ente frutales y viñas al bonito pueblo de Garcibuey, nuestro destino y punto de inicio de la ruta.

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/circular-sequeros-garcibuey-buitreras-sequeros-1504105

La ruta parte de la localidad de Sequeros, justo por detras de las casas de turismo rural "El Barrero" por el antiguo camino a Villanueva del Conde. Llegados a dicha localidad, la cruzamos y pasado el Ayuntamiento tomamos la salida hacia la pista que va a Miranda del Castañar, justo al comenzar ésta, cojemos el camino a la izquierda que indica a Garcibuey, un camino que trancurre por un bien conservado bosque mediterraneo. Salimos de Garcibuey y tomamos la pista pavimentada que lleva al depósito, para un poco mas arriba empalamar con la que ya nos llevará al lugar denominado por los locales como "El Abanico". Se trata de una canchera en la que aun se pueden ver con suerte algunos fosiles de huellas de trilobites y conchas marinas. Seguimos hacia adelante como unos dos kilometros hasta encontar una bifurcación, tomeremos la que sube hacia nuestra derecha para ir a las buitreras, y ver desde alli el paisaje espectacular de la sierra del Castillo Viejo, y mas allá en el horizonte divisar todo el Mazizo Central, hasta las sierras de Gredos y Guadarrama en dias claros. Aquí se ruega maximo respeto por ser zona de nidificación de una de las colonias más grandes de buitre negro de Castilla y de León. Desandamos nuestros pasos hasta la anterior bifurcación y en este caso cojeremos el camino de la izquierda que nos llevará hasta San Miguel del Robledo, pequeña localidad donde admirar algunos ejemplos en extinción de arquitectura popular. Saliendo de la localidad por la carretera de Sequeros, llegaremos hasta el punto conocido como "El Linar", allí tomamos la senda a mano izquierda que sube al Pico de La Mina, para antes de llegar a una torreta de telecomunicaciones, a mano izquierda nuevamente tomar una pista de reciente construcción que nos ofrece unas vistas impresionantes del anterior recorrido, y que nos conducirá ya hasta el punto de partida.

* https://www.casasierrasalamanca.com/villanueva-del-conde-sequeros

Todavía no existe un camino oficial que enlace los dos pueblos vecinos de Villanueva y Sequeros. Es una pena porque si fuera el caso, tendríamos todos los pueblos turísticos de la Sierra de Francia, desde La Alberca a Miranda del Castañar, pasando por San Martín del Castañar, unidos a través de una red de rutas señalizadas. Fue la razón por la que señalizamos hace unos años esta ruta circular, junto con otras cinco. Las señales de color verde y blanco indican que se trata de caminos de pequeño recorrido. Como expliqué en el articulo anterior, estos caminos ya no están mantenidos, por lo que pueden faltar algunas señales o flechas indicadoras. Pero con la ayuda que os proporciono aquí, no podéis perderos.

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/villanueva-del-conde-a-garcibuey-101134

El tramo, de 3 km, parte de la fuente de piedra que encontramos en la calle principal que cruza Villanueva del Conde. Caminaremos por un camino ancho y bien arreglado, que se interna primero entre huertos y fincas con frutales de los vecinos del pueblo. A la vez que nos vamos alejando del casco urbano, nos internamos en un pequeño bosque de pinos, donde pronto encontraremos un área recreativa. Seguimos por este camino, entre madroñeras y jaras que conforman la vegetación autóctona de la zona.

Mas adelante, nos adentraremos en un sendero más estrecho, que junto a un muro de piedra nos aproximará al puente de piedra que nos permite cruzar el arroyo y ver las primeras construcciones de Garcibuey. Junto a este puente podemos observar las ruinas de un antiguo molino de piedra. A los pocos metros nos rodean las fincas particulares de los vecinos de Garcibuey, que nos llevarán hasta el casco urbano.

Comenzamos el tramo, saliendo de Villanueva del Conde, por el camino de la Fuente del Pilar que se encuentra a 130 metros adelante. A partir de aquí, a 280 m. tomaremos en un cruce, la dirección de la derecha y a 230 m. más adelante, nos encontramos con una nueva bifurcación donde volveremos a tomar el camino de derecha. Después de recorrer 130 m., llegaremos a la zona de recreo conocida como La Remonje, donde comenzaremos un descenso de 450 m hasta llegar a un cruce. Tomando la dirección de la derecha y continuaremos por una senda durante 680 m. hasta llegar a una bifurcación, donde giraremos a la izquierda por un camino que seguiremos durante un trayecto de 110 m. hasta el punte de piedra que cruza un riachuelo continuaremos durante 400 m. hasta llegar al casco urbano de Garcibuey.


* http://senderismovistahermosa.blogspot.com/2012/10/ruta-circular-sequeros-garcibuey.html

El recorrido se inicia al final del pueblo de Sequeros, donde casi enfrente de la plaza de toros sale el antiguo sendero que lleva a Villanueva del Conde. El camino, de tierra, amplio y bien señalizado, transcurre por un bosque de castaños, y por los claros que se van abriendo podemos contemplar el paisaje de la Sierra de Francia
-Después de un breve paseo el camino se une a la carretera, con Villanueva del Conde delante de nosotros, justo en el cruce donde sale el desvío hacia esta localidad. En este punto debemos extremar las precauciones, ya que tenemos que recorrer por la carretera unos 100m para alcanzar el pueblo.

Cuando estamos a punto de abandonar Villanueva del Conde , se inicia, a la izquierda de la carretera el camino que ha de llevarnos a Garcibuey. Comienza con un brusco descenso para posteriormente ir alternando suaves bajadas y subidas. Durante su recorrido la impresionante riqueza de estas tierras se nos manifiesta a cada paso.
Según nos acercamos a Garcibuey, podemos contemplar a la derecha del camino la formación montañosa donde se encuentran las buitreras a las que nos dirigimos, y la caprichosa silueta que un desprendimiento de rocas ha dibujado en su falda y que recibe el nombre de El Abanico, aunque alguno de los senderistas más jóvenes prefería ver la huella de un gigantesco dinosaurio. El camino se va estrechando, el bosque se hace más tupido, los matorrales a derecha e izquierda nos obligan a ir en fila de uno y el descenso se hace más pronunciado, hasta llegar al puente que cruza sobre el Arroyo de la Umbría de San Benito y que descansa junto a las ruinas de lo que suponemos en su momento debió ser un molino. En este punto el camino vuelve a ensancharse y bordeando El Cerro en una continua subida nos lleva a la entrada Garcibuey.

Llevamos una cuarta parte del camino recorrido y el amplio parque ubicado en su plaza central nos da la excusa perfecta para detenernos a descansar y tomar un pequeño refrigerio. Al reanudar la marcha pasamos junto a una prensa de uvas situada junto a la ermita del pueblo, como recuerdo y homenaje a las artes tradicionales que, lamentablemente, poco a poco se van perdiendo. A la salida de Garcibuey volvemos a encontrarnos con la carretera, que tenemos que volver a pisar extremando las precauciones, pues a unos 30m a la derecha sale la pista de cemento con la que se inicia la ascensión. Una rampa de cemento de unos 300m, empinadísima, que nos enlaza con la pista de tierra.
Continuamos prácticamente en línea recta, faldeando por la parte alta del valle por el que discurre el Arroyo de la Umbría de San Benito, recorriéndolo desde su extremo final en un leve pero continuado ascenso durante aproximadamente 3 km, hasta llegar a la bifurcación que sale a la derecha del camino para, siempre ascendiendo, llevarnos al mirador desde el que podremos contemplar el espectacular valle por el que discurre el Arroyo de la Palla, dominado por la cumbre de El Castillo Viejo (1378 m) justo en frente de nosotros.
deshacemos el camino andado hasta llegar de nuevo a la bifurcación para continuar en dirección a San Miguel de Robledo. El camino es largo, pero la pista sigue siendo ancha, con suaves bajadas y subidas que nos adentran en el valle y nos permiten contemplar a nuestra espalda la sierra de Béjar y a la izquierda, al otro lado del valle, la pista que nos llevará de vuelta a Sequeros.
Desde allí nuevamente tenemos que coger con precaución la carretera en dirección a Sequeros, apenas 600 m hasta llegar a la pista de reciente construcción que nace a los pies del Pico de la Mina. Bordeando la falda de la montaña, esta vez desde el lado opuesto y en dirección contraria, con la Sierra de Béjar delante de nosotros. A los 4 km, rodeados por robles y castaños durante todo el camino, la pista se bifurca y cogemos el sendero de la derecha que nos llevará directamente a Sequeros.