Domingueros Viti

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Despacio, despacio...Vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.

viernes, 2 de enero de 2026

Sabugal. Ruta de las cinco Villas. Portugal

 Ruta por la zona de Sabugal. Visita a las 5 villas medievales: Alfaites. Sabugal. Sortelha. Vila do Touro. Vila Maior. Alojamiento en las Termas do Cró. Desde allí se pueden hacer rutas de senderismo.

* https://www.traveler.es/articulos/sabugal-portugal-que-ver-que-hacer

De todos es sabido que Portugal es un país que se deja querer por el placer de las pequeñas cosas. Por esas carreteras donde improvisados vendedores ambulantes ofrecen fruta o por merenderos imposibles que se esconden del ojo del turista, parapetados en la naturaleza. Así es como podríamos describir el camino que conduce desde la frontera con Portugal hasta la antiquísima villa de Sabugal, uno de los pueblos medievales con más encanto del país vecino.

Sabugal se erige alrededor en un entorno natural de inigualable belleza, casi como si se hubiera escapado de una panorámica de Sisley o de Cézanne. Su carta de presentación es un viaje a lo que podría ser un cuadro impresionista recién pintado, con el olor a pintura aún fresco y las pinceladas aún húmedas. Cumple con las expectativas de pueblo sacado de epopeya medieval, donde la vida gira en torno a un castillo que dejó hace muchos años de observar con ojos derrotistas el eterno devenir de los tiempos. Hoy en día, es un lugar de culto para los amantes de los pueblos anclados en la Edad Media.

Recorriendo la antigua ciudadela de Sabugal, Portugal

La bonita villa medieval de Sabugal se encuentra en la zona más septentrional de la Serra da Malcata, una Reserva Natural protegida que regala paisajes de valor incalculable. Hablamos de uno de los pueblos más altos de toda la geografía lusa, motivo por el que esta pequeña población fue una golosina para el Reino de León en la Edad Media. De hecho, a pesar de que estuvo mucho tiempo en manos leonesas, durante el siglo XIII leoneses y portugueses estuvieron disputándose la propiedad de la ciudad a mamporrazo limpio, hasta que finalmente se quedó en manos portuguesas en el año 1296.

El casco viejo de Sabugal conforma lo que inicialmente fue la ciudadela, completamente amurallada y fortificada. Por el centro, atravesaba la “Rua Direita”, que dividía en dos mitades la ciudad y conectaba las dos puertas de acceso, la Puerta de Barroso y la Puerta de la Villa. Las murallas del castillo, además de hacer de abrigo y fortaleza, permitían dominar el paisaje desde gran altura, lo que permitía adelantar la defensa ante posibles invasiones.

Un castillo en las alturas
Para llegar al castillo podéis continuar bordeando la antigua ciudadela o regresar por la Torre del Reloj hasta llegar al otro lado de la calle. El Castillo de Sabugal, también conocido como el Castillo de Cinco Esquinas debido a la inusual forma de su torre del homenaje, es uno de los castillos en mejor estado de todo el país.

Se cree que el castillo está levantado sobre un antiguo castro prehistórico, que emergía sobre el peñasco para dominar el paso del río Côa. A pesar de que fue Alfonso IX de León el artífice de su construcción, el castillo de Sabugal se convierte en una fortaleza en toda regla cuando pasa a manos portuguesas y Dionisio I “El Justo” levanta la imponente torre del homenaje. Se dice que estaba muy influenciado por su esposa Isabel de Aragón, canonizada por la iglesia como Santa Isabel de Portugal por su dedicación a los enfermos y más necesitados de la época.

Todo el castillo se puede recorrer de principio a fin, incluyendo el acceso a los torreones, desde donde se puede disfrutar de una impresionante panorámica de la Serra da Malcata. La Torre del Homenaje tiene forma pentagonal y mide 30 metros de altura. Hay que mirar muy bien por donde se pisa porque los escalones de acceso son muy traicioneros y ascender por el interior de la torre puede convertirse en deporte de alto riesgo.

A pesar de que el castillo se restauró hace casi dos décadas, uno de los motivos por los que se ha conservado tan sumamente bien es por el empleo de pizarras y esquistos para sellar la mampostería. Algunas de las paredes del castillo han permanecido intactas durante casi un milenio. Que el río Côa haya servido de frontera natural entre Portugal y el Reino de León, también ha ayudado a que en la Edad Media las cosas se zanjaran sin tener que destruir la fortaleza debido a su difícil acceso. Y eso que estuvieron peleados por la ciudad durante muchos años…

¿Sabías que…?
Sabugal en Portugal está considerado como un destino termal muy interesante. Desde la época romana se tiene constancia del valor medicinal de las aguas de los alrededores de Sabugal. A tan solo 14 kilómetros de la villa medieval se encuentran las Termas do Cró, un moderno balneario spa que aprovecha los beneficios es estas aguas para todo tipo de tratamientos corporales. Cuenta con un pequeño hotel rural cómodo y accesible que, además, fundamenta sus principios en la defensa del medio ambiente.

El río Côa.
Si queréis saber cual es el mejor souvenir de Sabugal, no tenéis más haceros con un buen queso. Porque en Sabugal se encuentra la factoría de quesos Torre, una de esas casas queseras que hace las cosas como Dios manda. Muy cerca de la estación de autobuses, en la avenida João Pereira, frente al mercado, hay una quesería para perder la cabeza que se llama Casa do Peguilho. Y justo detrás, un restaurante llamado Rodalo (Largo do Cinema, 4), donde hay que parar sí o sí para probar su cabrito a la brasa.

En Sabugal hay una estatua de un lince ibérico gigante. Se encuentra en la calle 5 de Octubre, fuera del casco histórico de la villa. Se trata de un animal muy querido por los habitantes de Sabugal ya que la Serra da Malcata es desde hace años lugar donde se reintrodujo esta especie para evitar la extinción. En la pequeña parroquia de Malcata se puede visitar el Centro de Interpretación del Lince Ibérico, donde se puede entender perfectamente cómo ha sido este difícil proceso.

La Serra de Malcata es famosa por la increíble belleza que se puede encontrar en sus entrañas gracias a sus muchas rutas de senderismo. Sabugal se compone de 30 freguesías y de todas ellas parte como mínimo una pequeña ruta por la sierra. Es imposible hacerlas todas pero, al menos, un paseo por la playa fluvial del río Côa bien merece la pena.

Sortelha una villa vecina indispensable de visitar.
Sortelha, una villa vecina indispensable de visitar.Alamy
El calor comienza a picar en esta época del año, y los alrededores de Sabugal están repletos de lugares donde se puede uno pegar un chapuzón. El río Côa tiene varias piscinas naturales donde el baño está permitido. La playa de Quadrazais y la del embalse de Malcata son las que probablemente estén mejor equipadas, ideales para los que han puesto el piloto automático de dominguero desde el día 1.

Ni que decir tiene que visitar la aldea de Sortelha es un imprescindible. Es una de las aldeas más bonitas de Portugal y poco más de diez kilómetros lo separan de Sabugal. Eso sí, a Sortelha hay que dedicarle un día entero y dejarse fascinar.

* https://viveportugalweb.com/que-ver-y-hacer-en-sabugal-guia-viaje/

Sabugal es uno de los municipios más desconocidos e interesantes de Portugal. Fronterizo con la provincia de Salamanca y ubicado en el Alto Côa, destaca por sus castillos y fortificaciones y unas tradiciones muy arraigadas donde sobresalen las ‘capeias arraianas’. Repasamos todo lo que ver en Sabugal en una guía que recoge la ruta por sus cinco aldeas medievales, las mejores playas fluviales, rutas de senderismo como la que alcanza el nacimiento del río Côa y propuestas gastronómicas para paladear su cocina tradicional

Algunos de los episodios más importantes de la historia de la península ibérica han pasado por Sabugal. Tierra habitada por los hombres del Neolítico, fue a raíz de la independencia de Portugal cuando comenzó a tener un papel protagonista. Pasó a manos leonesas en el siglo XII gracias al empuje de Alfonso IX, periodo en el que fue testigo de diversas batallas con el reino de Castilla. Un siglo después volvió a manos lusas, algo que se confirmó en la firma del histórico tratado de Alcañices. Ahí no acabaron las fricciones, porque los castellanos tomaron en más de una ocasión los castillos de Sabugal y hasta la Guerra de la Independencia contra Napoleón hubo tensión y ruido de cañones. Después se silenciaron y el municipio permanece desde entonces en un discreto segundo plano solo al alcance de los viajeros que intentan ir más allá. Acompáñanos a descubrir los lugares más interesantes que ver en Sabugal.

Durante el camino hacia el castillo, hay que dejarse llevar por el encanto de las estrechas callejuelas, que invitan a perderse en un laberinto de piedra, historia y tradición, donde cada esquina esconde secretos y leyendas de otros tiempos. La calle Dom Dinis es la que hoy en día marca el trazado del límite de la antigua ciudadela y donde se encuentran algunos de los restos de la antigua muralla medieval. Es una calle muy estrecha y llega hasta el castillo, desde la Puerta de la Villa, lugar donde se encuentra la Torre del reloj, hasta donde se encontraba la desaparecida Puerta de Barroso, el otro acceso a la ciudad.

Frente al ayuntamiento se encuentra la Casa dos Britos, una de las pocas casas señoriales que se mantiene en pie en la villa. Data del siglo XVII y aunque no se puede visitar, ya que es propiedad privada, la bonita escalinata semicircular hacia el porche de entrada hace que parar y posar sea irremediable e irresistible.
Un castillo en las alturas
Para llegar al castillo podéis continuar bordeando la antigua ciudadela o regresar por la Torre del Reloj hasta llegar al otro lado de la calle. El Castillo de Sabugal, también conocido como el Castillo de Cinco Esquinas debido a la inusual forma de su torre del homenaje, es uno de los castillos en mejor estado de todo el país.
Se cree que el castillo está levantado sobre un antiguo castro prehistórico, que emergía sobre el peñasco para dominar el paso del río Côa. A pesar de que fue Alfonso IX de León el artífice de su construcción, el castillo de Sabugal se convierte en una fortaleza en toda regla cuando pasa a manos portuguesas y Dionisio I “El Justo” levanta la imponente torre del homenaje. Se dice que estaba muy influenciado por su esposa Isabel de Aragón, canonizada por la iglesia como Santa Isabel de Portugal por su dedicación a los enfermos y más necesitados de la época.

A pesar de que el castillo se restauró hace casi dos décadas, uno de los motivos por los que se ha conservado tan sumamente bien es por el empleo de pizarras y esquistos para sellar la mampostería. Algunas de las paredes del castillo han permanecido intactas durante casi un milenio. Que el río Côa haya servido de frontera natural entre Portugal y el Reino de León, también ha ayudado a que en la Edad Media las cosas se zanjaran sin tener que destruir la fortaleza debido a su difícil acceso. Y eso que estuvieron peleados por la ciudad durante muchos años…

De todos es sabido que Portugal es un país que se deja querer por el placer de las pequeñas cosas. Por esas carreteras donde improvisados vendedores ambulantes ofrecen fruta o por merenderos imposibles que se esconden del ojo del turista, parapetados en la naturaleza. Así es como podríamos describir el camino que conduce desde la frontera con Portugal hasta la antiquísima villa de Sabugal, uno de los pueblos medievales con más encanto del país vecino.

Sabugal se erige alrededor en un entorno natural de inigualable belleza, casi como si se hubiera escapado de una panorámica de Sisley o de Cézanne. Su carta de presentación es un viaje a lo que podría ser un cuadro impresionista recién pintado, con el olor a pintura aún fresco y las pinceladas aún húmedas. Cumple con las expectativas de pueblo sacado de epopeya medieval, donde la vida gira en torno a un castillo que dejó hace muchos años de observar con ojos derrotistas el eterno devenir de los tiempos. Hoy en día, es un lugar de culto para los amantes de los pueblos anclados en la Edad Media.

Durante el camino hacia el castillo, hay que dejarse llevar por el encanto de las estrechas callejuelas, que invitan a perderse en un laberinto de piedra, historia y tradición, donde cada esquina esconde secretos y leyendas de otros tiempos. La calle Dom Dinis es la que hoy en día marca el trazado del límite de la antigua ciudadela y donde se encuentran algunos de los restos de la antigua muralla medieval. Es una calle muy estrecha y llega hasta el castillo, desde la Puerta de la Villa, lugar donde se encuentra la Torre del reloj, hasta donde se encontraba la desaparecida Puerta de Barroso, el otro acceso a la ciudad.





Alfaiates
De origen árabe (Al-haet, que significa muro o muralla), Alfaiates ganó importancia durante su periodo como enclave del Reino de León. Curiosamente en el siglo XIV, y tras sufrir las consecuencias de la peste negra, Alfaiates apostó por abrir refugios de fugitivos que estaban perseguidos por la justicia en otras regiones. Una fórmula cuanto menos llamativa para impulsar su repoblación.
En Alfaites destaca su castillo, que en 2021 se encontraba inmerso en una profunda restauración. Está ubicado en el centro de la localidad y se le conoce como ‘castillo de la Luna’, quizás porque sus antiguos moradores creyeron que, desde su torre del homenaje, se veía más cercana y luminosa. Destaca por su estilo militar románico-gótico de planta cuadrada. Además, su pequeña ciudadela está protegida por un doble cinturón de murallas.

















El paseo por Alfaiates también nos debe llevar a su igreja da Misericórdia, del siglo XIII y por lo tanto con elementos románicos y góticos, y al pelourinho, del siglo XVI. Ambos monumentos se encuentran en uno de los espacios más bellos de toda la localidad.









Sabugal
La imponente torre del homenaje de planta pentagonal del castillo de las Cinco Esquinas domina sin competencia la silueta urbana de Sabugal. La capital del municipio es una ciudad apacible con un interesante casco histórico que se extiende en la margen derecha del río Côa y donde la vegetación de ribera regala un frondoso paisaje repleto de color en los meses de primavera.

Castillo de las Cinco Esquinas
Aunque la fortificación inicial fue mandada construir por Alfonso IX de León, el rey Dinis le dio lustre al reforzarla con la magnífica torre del homenaje. El castillo de las Cinco Esquinas goza de un fantástico estado de conservación gracias, en gran medida, a la restauración que se acometió en 2005. La esposa de Dinis, Santa Isabel de Portugal, protagonizó en estos muros el conocido como ‘milagro de las rosas’. La reina acostumbraba a realizar donativos a los pobres, algo que su esposo veía con malos ojos. Un día el rey Dinis sorprendió a Isabel llevando pan en su delantal para los más desfavorecidos. En ese momento, el alimento se transformó en rosas, lo que hizo que el rey empezara a aceptar las obras benéficas de su mujer.















Torre sineira e Porta da Vila
La única puerta que sigue en pie de la muralla construida por Alfonso IX de León está reforzada con un campanario (torre sineira) de planta cuadrada y bóveda de mampostería que se añadió posteriormente. Hoy es uno de los símbolos de Sabugal y el lugar donde está ubicado el reloj más significativo de la ciudad.


Casa dos Britos
Entre las antiguas casas señoriales con las que contó Sabugal queremos destacar la Casa dos Britos que en el siglo XVII perteneció a Brito Távora Silva. Del palacete original solo se conserva la fotogénica fachada compuesta por un pórtico de columnas jónicas y una escalinata semicircular.



Iglesias Matriz y de la Misericordia
Si hablamos del patrimonio religioso que ver en Sabugal hay que hacer dos menciones. Por un lado, la iglesia Matriz o de São João, barroca y que destaca por su coro de madera apoyado en columnas de granito. Más interesante arquitectónicamente hablando es la iglesia de la Misericordia, románica del siglo XIII, pero reconstruida en el siglo XVII.

Parque del río Côa y praia fluvial da Devesa
Uno de los cambios más interesantes que ha vivido Sabugal en los últimos años tiene que ver con la recuperación de la ribera del río Côa. Un gran espacio verde con pasarelas y puentes que configuran un agradable paseo. Además existen juegos infantiles, aparatos biosaludables y un bar con terraza que abre en los meses de verano.


Museu do Sabugal
Es el principal espacio expositivo que ver en Sabugal. Se asienta en un bonito edificio del siglo XIX y sirve para conocer la historia del municipio desde los primeros pobladores hasta la actualidad. Además de las exposiciones temporales, el museo alberga objetos como artesanía, herramientas y monedas que se encontraron en los yacimientos de la zona.



























Sortelha
Es la joya de la corona del municipio de Sabugal. Esta villa medieval forma parte de la red de Aldeias Históricas de Portugal y para muchos (entre los que nos incluimos) es uno de los pueblos más bellos de todo el país. Su grandeza radica en la excelente conservación de su recinto amurallado. Traspasar sus murallas es realizar un fidedigno viaje en el tiempo. Ya lo dijo José Saramago en su “Viaje a Portugal”: “Entrar en Sortelha es entrar en la Edad Media”.
Aunque lo ideal es perderse por sus callejuelas y recorrer su muralla, hay algunos puntos que no pueden pasar desapercibidos. El primero es su castillo, que parece sacado de un cuento de caballeros y princesas. Data del siglo XIII y desde sus almenas se divisa la silueta urbana de Sortelha y un entorno natural repleto de olivos, alcornoques, pinos y castaños. De todos los elementos que tiene el castillo destaca sobre todo uno, el balcón de Pilatos. Uno de las posiciones  desde donde se lanzaban los proyectiles para defender la fortaleza.
La denominada Casa Árabe, que la identificaremos por la inscripción en este idioma en su dintel; la vivienda con ventana manuelina; o la llamada casa número 1, una de las más fotogénicas por sus dos pisos y escalera exterior, son otras de las paradas obligatorias.

Un buen momento para visitar Sortelha es en el mes de septiembre, cuando se recrean las luchas entre los reinos de León y Portugal en una feria medieval que se complementa con un amplio programa de conciertos, representaciones teatrales y desfiles.









































Piscina natural de Vale das Éguas
El municipio de Sabugal no solo es rico en patrimonio, también cuenta con una buena nómina de piscinas naturales, la mayoría en el río Côa. Durante nuestra visita a las Termas de Cró tuvimos la oportunidad de visitar dos de ellas. La de Vale das Éguas, también conocida como área recreativa de Ínsua, posee en zona de playa fluvial propiamente dicha en el Côa, pero también una piscina de obra que se alimenta de estas aguas gracias a un canal. Junto a ella existen una amplia zona de césped y un bar donde se elaboran carnes a la brasa. La zona es muy agradable con numerosas sombras y un amplio aparcamiento.
Piscina natural de Rapoula do Côa
Otra interesante piscina natural que ver en Sabugal es la que está ubicada junto al casco urbano de la freguesia de Rapoula do Côa. Una pesquera divide el curso del río en dos partes, una rodeada de arena y equipada con sombrillas para tomar el sol como si estuviéramos en una auténtica playa. Las grandes rocas de granito en el agua ofrecen zonas con más o menos profundas. Y la otra, más salvaje repleta de vegetación y donde la profundidad es mayor para poder nadar con total libertad. Cuenta además con merendero y servicio de vigilancia en los meses de verano.
















Vila do Touro
La quinta y último villa medieval de Sabugal es Vila do Touro. Ubicada muy cerca del curso del río Côa, que en el siglo XIII establecía la frontera entre Portugal y León. Entre grandes domos graníticos en el denominado alto da Pena se construyó el castillo de la localidad a manos de los templarios. Sin embargo, el municipio de Guarda se opuso y la fortaleza no llegó a ser acabada. Eso unido a la firma del tratado de Alcañices, dejó a Vila do Touro sin importancia estratégica y, por lo tanto, sin la necesidad de ningún castillo. Hoy solo quedan en pie unos cuantos muros y una de sus entradas. En su interior las excavaciones arqueológicas han revelado que este lugar fue habitado desde la Edad de Hierro. Además se encontraron tableros de antiguos juegos medievales grabados en las rocas. Una serie de pasarelas y escaleras con paneles interpretativos ayudan a desentrañar la historia del castillo y de los primeros pobladores de la zona.






Otro de los atractivos de Vila do Touro son sus ventanas manuelinas, muy bien conservadas y de excelente factura.















































Vilar Maior
Hemos destacado la belleza de los castillos de Sabugal y Sortelha y su buen estado de conservación, pero el de Vilar Maior no le va a la zaga. Esta pequeña aldea que también formó parte del Reino de León hasta la firma del tratado de Alcañices cuenta con una fortaleza muy interesante de la que se conserva la muralla exterior ovalada, la torre del homenaje y la cisterna. Las diferentes excavaciones arqueológicas realizadas han permitido además encontrar los restos de los edificios que albergó el interior de la ciudadela y que servían para cobijar a los militares encargados de su defensa y también como almacenes de armas.






























Junto al castillo se encuentran las ruinas de la igreja de Santa Maria do Castelo donde sobrevive un arco y parte de su estructura. Otros monumentos desatacados de Vilar Maior son su puente medieval de tres arcos sobre el río Cesarão, el pelourinho o picota y el Solar dos Rebochos, una casa señorial de dos pisos del siglo XV.



























Termas do Cró


Otras piscinas naturales de Sabugal
Las de Vale das Éguas, Rapoula do Côa y la que está en la propia ciudad de Sabugal no son las únicas piscinas naturales del municipio ni mucho menos. También merece la pena destacar la de Malcata, en gran parte por un entorno muy bien equipado con zona de arena con sombrillas, área de césped con numerosos árboles, además de un espacio de estacionamiento de autocaravanas. El curso del río Côa en este punto es mucho más ancho, aunque en ocasiones la calidad del agua no es la más deseable.

Otra interesante piscina natural es la de Quadrazais. Está a un kilómetro de la localidad del mismo nombre y cuenta con zona de arena y césped y una pasarela que llega hasta el mismo centro del río. Existe servicio de socorrista y un bar y merendero remodelados recientemente.

Serra da Malcata
Los municipios de Sabugal y Penamacor comparten la reserva natural da Serra da Malcata. Su vertiente norte está delimitada por el curso del río Côa y ofrece paisajes de gran frondosidad en las freguesias de Quadrazais y Vale do Espinho. Esta reserva natural nace de la necesidad de preservar el lince ibérico. Eso sí, a día de hoy no se tiene constancia de que haya ejemplares de esta especie en peligro de extinción en este enclave. En la Serra da Malcata se pueden realizar recorridos guiados que se deben concertar en el Centro de Educação Ambiental da Senhora da Graça de Aldeia de Santo António y sencillas rutas de senderismo como el percurso da Capela do Espírito Santo (4,6 kilómetros circular).
Rutas de senderismo por el río Côa
El gran atractivo natural con el que cuenta Sabugal es el río Côa y sus riberas. Su nacimiento se encuentra la freguesia de Foios, en la Serra das Mesas. En este punto parte la conocida como la Grande Rota do Vale do Côa. Se trata de un itinerario lineal y perfectamente señalizado compuesto de 11 etapas de entre 10 y 25 kilómetros. La primera, como es lógico, comienza en el nacimiento del río y la última alcanza su desembocadura en el Douro en Vila Nova de Foz Côa. En la web oficial de la ruta se encuentra la descripción de cada una de las etapas.