Domingueros Viti

Domingueros Viti
Despacio, despacio...Vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.

viernes, 27 de agosto de 2021

San Martin de Trevejo. Extremadura

 * https://viajeconpablo.com/castanar-de-san-martin-de-trevejo/


Ruta del castañar de San Martín de Trevejo y el puerto de Santa Clara (Sierra de Gata. Cáceres). Dificultad: Fácil. Distancia: 12,7 kilómetros (ruta circular). Duración: 4 horas y 30 minutos aproximadamente

Su cuerpo retorcido se eleva entre un manto de colores ocre, marrón, amarillo y rojizo. Es imposible que pasen desapercibidos. Su altura y envergadura son un gesto de autoridad. Una forma de gritar a los cuatro vientos que aquí están y aquí siguen. Vestidos de musgo y algunos hongos, dibujan una silueta avejentada, pero sólida. Con achaques, pero con fortaleza al mismo tiempo. Con arrugas y grietas, pero con unas raíces vigorosas y profundas. Son abuelos, aunque más bien podrían ser bisabuelos o tatarabuelos. Son el testigo vivo de la historia. Han sobrevivido a los desmanes del ser humano en un lugar que parece permanecer ajeno a ellos. Son la joya de la corona de una de las rutas de senderismo más bellas que hemos hecho. Quien esté buscando el otoño en su máxima expresión, que no lo dude. Sólo tiene que poner rumbo al castañar de San Martín de Trevejo. Allí lo encontrará.

Uno de los castañares más ricos de Europa se encuentra en la Sierra de Gata cacereña. Concretamente en su límite con la provincia de Salamanca. Hablamos del castañar de San Martín de Trevejo, conocido como el de Ojesto por el apellido del que fuera propietario de esos terrenos. Allí nos esperan los “abuelos”, las dos piezas centenarias de este museo al aire libre de las que hablábamos al inicio. Es una ruta de senderismo sencilla, cómoda y circular. Además del castañar, tenemos el atractivo de caminar por una calzada medieval y disfrutar del encanto de San Martín de Trevejo, una de las localidades más bellas de Extremadura que además cuenta con una lengua propia, la fala.


Nosotros comenzamos la ruta junto a la ermita de la Cruz Bendita, en las afueras de San Martín de Trevejo. Es un buen lugar para estacionar el vehículo. Junto a ella se levanta la Hospedería Conventual Sierra de Gata, un moderno alojamiento ubicado en el antiguo convento franciscano de San Miguel del siglo XV. Dos ejemplos del patrimonio religioso de la localidad dignos de admirar y que son un excelente punto de partida. La ruta está señalizada con marcas blancas y verdes y no se presta a ningún tipo de confusión. Avanzamos para comenzar a caminar por un sendero abrigado por campos de olivares. Es noviembre y la aceituna ya está madura. Lista para recogerse, o para “apañarse” como dicen en los Arribes del Duero zamoranos.

Los robles se van fusionando con los dueños y señores del recorrido. El castañar de San Martín de Trevejo da sus primeros coletazos y sus hojas alargadas comienzan a servirnos de alfombra para seguir avanzando. A nuestra izquierda, un arroyo pone la banda sonara perfecta al recorrido. Pasamos junto a una zona de huertas de los lugareños y alguna que otra fuente. Tras superar un punto de captación de agua, el camino empieza a ascender ligeramente. Ya no hay vuelta atrás. Estamos inmersos en el castañar de San Martín de Trevejo.

Da la sensación de ir flotando sobre unas algodonosas nubes rojizas y ocres. Es un camino que parece sacado de un decorado de cine. Es ni más ni menos que el otoño. Sin adornos ni maquillajes puestos por el hombre. Puro y auténtico. Llegamos a un punto donde existe una doble señalización. Un cartel nos indica el regreso a San Martín de Trevejo por otro sendero para hacer una mini ruta circular y el otro marca el convento de San Miguel por el camino que hemos transitado. Nosotros seguiremos recto para continuar con la ascensión.

Cuando llevamos tres kilómetros de recorrido, el sendero hace un giro de 180 grados para seguir subiendo en paralelo al camino por el que hemos venido. Los castaños son cada vez más jóvenes. Sus troncos son altos y delgados buscando con ahínco la luz.

A la altura del kilómetro 4 hay dos opciones. Una es seguir adelante para regresar a San Martín de Trevejo rodeados de castaños y en busca de los “abuelos”, y la otra girar totalmente a la izquierda para ascender al puerto de Santa Clara. Son cinco kilómetros más de ruta que, si hay fuerzas y ganas, merece la pena culminar. Nosotros así lo hicimos, por lo que empezamos a caminar sobre las piedras de la antigua calzada medieval. En este caso la señalización pasa del blanco y verde al blanco y amarillo. Este camino fue utilizado como ruta comercial hasta bien entrado el siglo XX para comunicar las provincias de Cáceres y Salamanca. Su estado de conservación es muy bueno y nos permite ir tomando altura para tener una vista privilegiada del valle del Jálama, que aglutina a municipios cacereños, salmantinos y también portugueses.

Los castaños nos siguen acompañando, pero cada vez en menor medida. Los robles vuelven a tomar el protagonismo mientras a nuestra izquierda se levanta un muro vestido de musgo que nos regala instantáneas muy hermosas. Al fin coronamos el puerto de Santa Clara, al pie de la carretera que une la localidad salmantina de El Payo con la cacereña de San Martín de Trevejo. Notaremos que la temperatura es ligeramente inferior. Lógico y normal. Estamos a 1.030 metros sobre el nivel del mar, mientras el punto inicial de la ruta está a unos 600.

Desde el puerto de Santa Clara existe una ruta de senderismo que lleva hasta el pico Jálama. Pero eso será en otra ocasión. Deshacemos lo andado para bajar por la calzada y llegar al punto en el que nos desviamos. Este es el único tramo lineal de una ruta que en su grueso es circular. Enlazamos de nuevo con el sendero del castañar de San Martín de Trevejo sin dejar el firme de la calzada en busca de las joyas de la corona de la ruta.


El sendero se ensancha para que aparezcan ellos. Dos inmensos castaños que se dan la mano. Los “abuelos” es el nombre con el que son conocidos en la zona. Centenarios, pero jóvenes al mismo tiempo. Jóvenes de espíritu. Rodeados de un inmenso manto de hojas que les rinde tributo. Imposible no detenerse ante ellos. Magnífica postal otoñal la que nos regalan.

Seguimos bajando y a la derecha dejamos las ruinas de un antiguo pajar. Caminamos en estos momentos por el tramo más bello de la ruta. El castañar de San Martín de Trevejo, el de Ojesto alcanza su plenitud.

Descendemos por la calzada camuflada bajos las hojas para regresar de nuevo a San Martín de Trevejo. En el tramo final nos encontramos con pequeñas huertas y fincas de los habitantes de la localidad. Llegamos a un punto en el que la calzada medieval se junta con la ruta marcada de blanco y verde que seguimos al principio. Desde aquí ya sólo quedan 700 metros para alcanzar nuestro destino.

* https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/san-martin-de-trevejo-puerto-de-santa-clara-convento-san-martin-de-trevejo-60499738

Se inicia la ruta en aparcamientos entrada a población San Martín de Trevejo, recorremos varias calles de la población , observando su construcciones típicas de sierra, así como discurre el agua por las canaletas que la población tiene, el inicio de las ascensión al puerto de Santa Clara, la comenzamos desde la Fuente por el sendero PR-CC 184, cogiendo una calzada medieval, que nos llevara entre Castaños, Robles, Brezos y Hayas, hasta el Puerto de Santa Clara.

Durante todo el recorrido esta marcado con pintura de color blanca y amarilla en varias piedras y arboles así como con paneles de madera , facil de seguir , imposible perderse,

Las vistas en Otoño preciosas y el dia nos acompaño con un orbayu o chirimiri que hacia mas encantador el paseo entre los arboles y hojas secas caidas que formaban una alfombra de color marrón sobre la calzada.

Después de haber pasado dos arroyos y el rió "La Vega" por su puente de piedra y observar la cascada que de la zona alta de la sierra caía, llegamos a la cima, que separa las provincias de Cáceres y Salamanca y por donde se puede acceder al monte Jálama que da a las dos provincias.

después de pequeño tentempié e iniciamos descenso por mismo trazado hasta llegar al cruce de camino que nos adentra a otra ruta "SL-CC 208 denominada "Entre rió y bosque" color verde y blanco, esta nos lleva paralelo al rió hasta el convento de San Miguel, actualmente reconvertido en Hospedería y La Ermita de la Cruz Bendita. llegando por una calle en pendiente de nuevo al aparcamiento y finalizando la ruta.

lunes, 7 de junio de 2021

Viseu. Portugal

 Una visita para acercarse esta bonita ciudad portuguesa, con una calidad de vida óptima. Con muchos jardines y un casco antiguo muy interesante. Y visita obligada, el museo de arqueología, que está en una calle bajando hacia la izquierda de la Catedral de Viseu. Donde nos esperan muchas sorpresas, entre ellas, una calzada romana a pie de calle...

Está claro, que Viseu, necesita otras visitas y sus alrededores también.

* https://www.visitportugal.com/es/node/73755

Ciudad antigua, gris por la piedra, pero, al mismo tiempo, verde, acogedora y animada, Viseu se logró la primera posición del ranking de calidad de vida en Portugal.

Para conocerla, nada como comenzar por el cuidado centro histórico. De Rossio parten diversas calles estrechas de trazado medieval, en las que se encuentran muchas tiendas de comercio tradicional. Vale la pena recorrerlas y descubrir la Rua Direita o la Rua Escura, con casas del siglo XVI en las que todavía persisten gárgolas y ventanas góticas, y, también, Quatro Esquinas, donde se erguía una de las puertas de la muralla.

Adro da Sé (atrio de la catedral) es el punto principal de cualquier visita. El granito predomina en el imponente conjunto formado por el Palacio de los Tres Escalones, que alberga el Museo Grão Vasco, la Catedral, el balcón de los Canónigos y la torre del homenaje. En frente, la Iglesia de la Misericordia, igualmente majestuosa, pero con una fachada rococó, introduce una nota alegre en la sobriedad del espacio. Seguro que esta plaza demanda cierto tiempo, pero destacamos en la catedral la bóveda ornamentada con cuerdas y nudos de piedra de estilo manuelino, los valiosos objetos que guarda el Museo del Tesoro, así como las obras de Vasco Fernandes (Grão Vasco) pintor portugués del siglo XV, en el Museo a él dedicado.


















* https://www.recuerdosdemimochila.com/que-ver-en-viseu/

Se encuentra situada cerca de las sierras de la Estrella y Caramulo, rodeada de pinares, por lo que también es conocida como la ciudad del pino verde. Su origen se remonta a la época de los castros, y en la época romana fue cruce de calzadas.

Catedral de Santa María

Construida sobre un anterior templo de la época suevo-visigótica, tiene una fachada de estilo manierista que sustituyó a otra renacentista, con estatuas de los cuatro evangelistas, Santa María de la Asunción (patrona de la catedral) y San Teotonio (Teotonio de Coimbra, patrón de Viseu).

La parte posterior de la catedral merece un paseo para ver su aspecto de iglesia fortificada, levantada en una elevación rocosa, en el punto más alto de la ciudad.

En el interior podemos ver un claustro de dos plantas; la de abajo es renacentista y la de arriba, manierista.

Museo Nacional Grão Vasco

Se encuentra en el edificio del Palacio de los Tres Escalones, donde antes estuvo el Palacio Episcopal, justo al lado de la catedral. El museo lleva el nombre de Vasco Fernandes, más conocido como Grão Vasco, uno de los más importantes pintores renacentistas portugueses (siglo XV), cuyas obras se exponen en el interior.

Iglesia de la Misericordia

Situada justo enfrente de la catedral. Edificada originalmente en la segunda mitad del siglo XVI, fue reconstruida en el siglo XVIII. Tiene una preciosa fachada barroca con dos torres campanario, un balcón central y varias ventanas.

Judería

El antiguo barrio judío de Viseu data de los siglos XIV y XV, y está comprendido entre las calles Rua da Senhora da Boa Morte y parte de Rua do Hilário, llegando a Largo de S. Teotônio. Se caracteriza por las callejuelas estrechas y las casas de puertas pequeñas.

Muralla romana

En la calle Rua Formosa, llegando a Largo de Santa Cristina, están los únicos vestigios de la muralla romana, cubiertos por una placa de cristal que no deja ver absolutamente nada. Fueron descubiertos en 1999, durante las obras de construcción de un aparcamiento subterráneo. Una pena, ya que se trata de una construcción del siglo III, cuando Viseu era una urbe romana en la que el cardus maximus era la Rua Direita y el decumanus maximus la Rua do Gonçalinho.

Iglesia dos Terceiros de São Francisco

Ubicada en la Plaza de la República, en uno de los extremos del parque Aquilino Ribeiro, es una bonita iglesia del siglo XVIII en estilo barroco y con una bonita escalinata. En su interior hay varios retablos de estilo rococó y bonitos paneles de azulejos con momentos de la vida de San Francisco.

 Casa del Mirador-Colección Arqueológica de José Coelho.

* https://guias-viajar.com/viajes-portugal/que-ver-beira-alta-centro-portugal/


Muralla medieval y puertas

La muralla se construyó durante el siglo XV y tenía varias torres defensivas, hoy desparecidas, y siete puertas de acceso, de las que se conservan dos: Porta do Soar y Porta dos Cavaleiros. En la Porta do Soar hay también un pequeño tramo de muralla.

Praia da Mira. Portugal 2021

 Cuando encuentras el lugar ideal para cargar pilas en poco tiempo: Deporte, tranquilidad, si vas fuera de temporada, rutas de senderismo, de bicicletas, museos, ría, mar, bosque, plantas, pastelerías, restaurantes, bares singulares, como el que está al lado del club naútico, o del que está en la Lagoa Mayor...

Gente tranquila y un ritmo de vida tranquilo, esos kilómetros de playas y bosques, esas fragancias...

www.grannysguesthouse.com

Ya no es un alojamiento cualquiera, es una familia, que año tras año te acoge en su seno.













































* https://viajeconpablo.com/playa-de-mira/